El detenido fue identificado como Alejandro Vallejos, primo de uno de los imputados, y quedó acusado como partícipe o posible coautor del hecho. La investigación está a cargo del fiscal Alejandro Ferlazzo.
Con esta detención, ya son tres las personas arrestadas en el marco del expediente. Previamente habían sido imputados como coautores Kevin Portillo y Alan Vallejos, este último vinculado directamente con el nuevo detenido.
La Policía de Investigaciones (PDI) detuvo este viernes a uno de los prófugos en la causa por el crimen de Gian Mastrocola, el bebé de un año y medio que fue asesinado a balazos el pasado 5 de marzo en una barbería ubicada en Melincué al 6100, en la zona sudoeste de Rosario.
El detenido fue identificado como Alejandro Vallejos, primo de uno de los imputados, y quedó acusado como partícipe o posible coautor del hecho. La investigación está a cargo del fiscal Alejandro Ferlazzo.
Con esta detención, ya son tres las personas arrestadas en el marco del expediente. Previamente habían sido imputados como coautores Kevin Portillo y Alan Vallejos, este último vinculado directamente con el nuevo detenido.
El posible origen del ataque
De acuerdo a las primeras hipótesis, Alan Vallejos mantenía un conflicto previo con Ismael G., lo que habría motivado el ataque armado. Sin embargo, los motivos concretos aún no fueron determinados y los investigadores no descartan que se trate de una situación más compleja que una disputa interpersonal.
El análisis del contenido de los celulares secuestrados aparece como una de las claves para avanzar en la causa y esclarecer las circunstancias que desencadenaron el crimen que conmocionó a la ciudad.
Según indicaron fuentes policiales, Vallejos fue aprehendido tras una serie de allanamientos realizados por la Unidad de Violencia Altamente Lesivas (Uval) de la PDI de Santa Fe, en el marco de tareas investigativas para dar con los responsables del ataque.
Durante la audiencia imputativa realizada semanas atrás, los investigadores comenzaron a reconstruir el conflicto que derivó en el homicidio del niño.
En ese contexto, la fiscal Agustina Eiris señaló que se incautaron ocho teléfonos celulares. Dos de ellos pertenecen a un joven identificado como Ismael G., quien se encontraba en la barbería al momento del ataque.