Hoy se cumplen 49 años del secuestro y asesinato de Rodolfo Walsh, el periodista y escritor de enorme compromiso con la información, un instrumento de conocimiento al que él atribuía, además, la posibilidad de actuar como organizador y articulador social y político. Por eso su apasionado trabajo en varias redacciones y sus rigurosas investigaciones dieron sentido para convertir el 25 de marzo en el Día de las y los Trabajadores de Prensa.
Walsh era un periodista y escritor reconocido y a la vez perseguido al momento del 24 de marzo de 1976. Al año siguiente, su aguda reflexión política sobre el horror y el significado del golpe quedó plasmada en la Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar, esa pieza en la que datos y narrativa se asociaron con tanta maestría que trascendió al paso del tiempo y que ningún medio publicó.
Desde el comienzo como corrector de pruebas, trabajó en publicaciones diversas: Leoplan, Verdad, Panorama, la emblemática revista Crisis y llegó a dirigir el periódico de la CGT de los Argentinos a pedido del gráfico Raimundo Ongaro y a participar como fundador y redactor del diario Noticias entre 1973 y 1974. Las investigaciones que más le interesaron habían sido publicadas: Operación Masacre (1957), considerada la primera novela de no ficción, ¿Quién mató a Rosendo? (1969) y El caso Satanowsky (1973).
Walsh había participado en la fundación y desarrollo de la Agencia Prensa Latina, en Cuba, y su bagaje era inmenso cuando armó las experiencias de prensa clandestina en la última dictadura, ANCLA, en la que participaban colaboradores y Cadena Informativa que él mismo escribía, mimeografiaba y se ocupaba de distribuir. Los ataques a medios y trabajadorxs de prensa fueron inmediatos e implacables por parte de militares y civiles golpistas que necesitaban la complicidad o el silencio de la prensa para desplegar muerte y destrucción. Y Walsh desafió el silencio hasta ser asesinado. Sólo Radio Colonia y el Buenos Aires Herald informaron sobre su secuestro.
Hoy en su nombre y por su memoria recordamos y homenajeamos a todxs lxs trabajadorxs de prensa, militantes sindicales y miembrxs de comisiones internas detenidxs, desaparecidxs, asesinadxs por la última dictadura cívico-militar.