Se celebra en todo el Día del Taxista, una jornada dedicada a reconocer la labor de miles de trabajadores que, detrás del volante, mantienen el pulso de las ciudades.
La elección de este día se remonta al nacimiento de María Eva Duarte de Perón, el 7 de mayo de 1919. «Evita» fue una figura clave para el sector, ya que impulsó y fundó el Sindicato de Choferes de Taxis en 1950. A partir de la firma del primer convenio colectivo de trabajo, se institucionalizó esta fecha como un recordatorio de las conquistas sociales y la profesionalización de la actividad.
Es por ello que en todo el país se celebra el Día del Taxista, establecido por resolución 67/1989, como un recordatorio a la fecha en que se firmó el primer convenio colectivo de trabajo que regula la actividad.
Más allá de conducir un vehículo, el oficio implica conocer cada rincón urbano, acompañar historias cotidianas y responder en situaciones de urgencia o necesidad. Los taxistas suelen ser testigos silenciosos de encuentros, despedidas, viajes de rutina y momentos inesperados.
A pesar de los cambios en la movilidad urbana y del crecimiento de las plataformas digitales de transporte, el tradicional taxi continúa siendo un símbolo de confianza y cercanía para miles de pasajeros.
El festejo encuentra al sector atravesando desafíos vinculados al aumento de costos, la competencia tecnológica y las largas jornadas laborales. Sin embargo, los trabajadores destacan que la experiencia, el conocimiento de la ciudad y el trato humano siguen siendo pilares fundamentales del servicio.
En este día también se reconoce el esfuerzo de las familias que acompañan una actividad que muchas veces demanda más de 12 horas de trabajo bajo distintas condiciones climáticas y horarios extensos.
El Día del Taxista es, además, una invitación a valorar a quienes garantizan que nadie quede sin transporte y sostienen, desde hace décadas, el movimiento cotidiano de las ciudades argentinas.