El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó y calificó de “escaramuza” el brutal ataque realizado por Israel sobre el Líbano, que ha causado, al menos, 254 muertos y 1.164 heridos, en las primeras horas de la tregua temporal entre Estados Unidos e Irán. “Sí, Hezbolá no estaba incluido en el acuerdo”, respondió Trump.
El jefe de Estado norteamericano avaló en una entrevista radial los argumentos de Israel para avanzar con el peor ataque histórico sobre su país vecino, respecto de que el objetivo del ataque era alcanzar centros de inteligencia y sedes del grupo Hezbolá.
Trump incluso argumentó que los propios líderes de Hezbolá no quisieron ingresar en el acuerdo en la pausa de dos semanas en el conflicto con la República Islámica. “Por Hezbolá no fueron incluidos en el acuerdo. Eso también se resolverá. No hay problema”, confió Trump.
Sin embargo, Irán denunció más ataques (en una refinería en la isla de Lavan y un dron en la ciudad de Lar) y terminó por definir el nuevo cierre del estrecho de Ormuz. “Estados Unidos debe elegir entre el alto el fuego o continuar la guerra a través de Israel. No puede tener ambos”, afirmó este miércoles el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí.
El bombardeo del Ejército israelí fue sobre más de 100 “objetivos”, en tan solo diez minutos en el Líbano, la mayor oleada de ataques desde el inicio de la guerra, causando pánico entre la población civil. “El mundo ve la masacre en Líbano. La pelota está en el tejado de Estados Unidos y el mundo está pendiente de si cumplirá sus compromisos”, insistió el ministro.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, redobló la apuesta y aseguró que Israel está listo para volver a atacar a Irán en el momento que “sea necesario”. “Estamos preparados para volver a la lucha en cualquier momento que sea necesario”, dijo Netanyahu en un vídeomensaje para su país e indirectamente para Trump. “Irán está más débil que nunca, mientras Israel está más fuerte que nunca”, llamó Netanyahu.
El pasado 2 de marzo, Israel había iniciado una ofensiva contra el grupo chií libanés Hezbolá, que se sumó al conflicto para apoyar a Irán tras el asesinato del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, en el ataque conjunto con Estados Unidos. El nuevo ataque rompió, por el momento, el breve acuerdo de cese al fuego alcanzado por Estados Unidos.