Un nuevo episodio con sello mafioso sacudió la tranquilidad de barrio Echesortu en las primeras horas de este martes. Un edificio de Río de Janeiro al 600, entre el pasaje Oliden y San Lorenzo, fue blanco de un ataque incendiario que, de no haber sido por la rápida reacción de los vecinos, podría haber terminado en una tragedia mayor.
Según quedó registrado en las cámaras de videovigilancia del inmueble, el atacante actuó con total impunidad. En las imágenes se observa a un hombre aproximarse al ingreso de la cochera, rociar el portón con un líquido inflamable y encender las llamas. Antes de escapar, se tomó el tiempo de pegar un papel con un mensaje intimidatorio en la pared.
Apenas se desataron las llamas, la alarma se encendió entre los residentes. A escasos centímetros del fuego se encontraba estacionada una camioneta Ford EcoSport. Los vecinos salieron a la calle y, con los elementos que tenían a mano, lograron sofocar el incendio antes de que el vehículo resultara seriamente afectado o que el fuego se extendiera hacia el interior del garaje.
Tras el ataque, personal policial arribó al lugar para realizar las pericias correspondientes y secuestrar la nota, cuyo contenido se mantiene bajo reserva para la investigación. El hecho se suma a la saga de ataques contra frentes de viviendas y edificios que vienen golpeando a distintos sectores de la ciudad, dejando una vez más el rastro del fuego y la amenaza como mensaje.