El presidente Javier Milei anunció este sábado que Argentina formará parte del Board of Peace (Junta de la Paz), una organización de alcance global creada por Donald Trump. La iniciativa del republicano que amenaza a otras naciones con incursiones bélicas y anexiones pretende una plataforma de resolución de conflictos global. Dijo que prioridad inmediata es la pacificación de la Franja de Gaza, arrasada por Israel con el apoyo de Washington y sumergida en una crisis humanitaria.
A través de sus redes sociales, Milei calificó la invitación como un «honor» y destacó que el país participará en calidad de Miembro Fundador. El seguidismo del libertario para con las políticas de la Casa Blanca quedó de nuevo expuesto por fuentes oficiales citadas por la agencia Noticias Argentinas: “Milei buscará mostrarse como el principal referente de Trump en el Cono Sur”, señalaron partícipes de la organización del viaje presidencial al Foro Económico de Davos. Allí, agregaron, tiene preparado en un discurso en el que buscará mostrar a la Argentina como caso de éxito
Las consignas de siempre
«Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, y que promueven la paz y la libertad», expresó el mandatario argentino en su cuenta de X.
Según detalló el jefe de Estado, la organización nace bajo el liderazgo de Trump con la premisa de promover una «paz duradera» en regiones devastadas por la guerra. La inclusión de Argentina en este selecto grupo ratifica el alineamiento total de Milei con la agenda de seguridad y política exterior de los Estados Unidos.
¿Del genocidio a la reconstrucción?
El primer objetivo declarado de la junta es mediar y estabilizar la situación en Medio Oriente tras años de conflicto.
El organismo funcionará como un foro de cooperación para naciones que mantengan una postura firme contra el terrorismo internacional.
Se espera que la organización utilice canales alternativos a los organismos tradicionales (como la ONU) para acelerar acuerdos de paz.
Este movimiento posiciona a la Argentina como el principal aliado de la administración Trump en el hemisferio sur, asumiendo una «responsabilidad de escala global» que excede la agenda regional.
La formalización del ingreso de Argentina al Board of Peace marca un quiebre con la histórica política de neutralidad o mediación multilateral del país, volcándose hacia una diplomacia de «alineamiento activo» con las potencias occidentales en los conflictos más sensibles del siglo XXI.
En Davos, del papelón del año pasado a delegado del patio trasero
Milei participará esta semana del influyente Foro Económico de Davos, donde se aferrará más que nunca a las políticas de su par norteamericano Trump. Y, a la par, buscará sentar una imagen ante la élite financiera global. Casi, mostrarse como el delegado de su par republicano.
Se espera que el mandatario argentino no repita el error del año pasado, cuando usó la tribuna de Davos para atacar a las personas que “enarbolan la bandera de diversidad sexual” y acusó a quienes difunden la ideología de género de ser “pedófilas”.
También sostuvo que “el feminismo, la equidad, la ideología de género, el cambio climático, el aborto y la inmigración, son todas cabezas del mismo monstruo, cuyo fin es justificar el avance del estado”.
Existe la duda sobre si Milei volverá con el discurso “anti woke”, aunque más lavado, o directamente dejará pasar de lado es tema urticante.
En cambio, se espera que el mandatario argentino exprese su alineamiento con Trump y su respaldo al ataque a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
En ese escenario, Milei se verá favorecido por el hecho de que en el Cono Sur algunas elecciones y traspasos de poder en 2025 le dieron la buena noticia de que tendrá aliados: José Jerí (Perú), Rodrigo Paz Pereira (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador) y el electo José Antonio Kast (Chile), quien asumirá en marzo.