Rosario, lunes 27 de abril de 2026
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Rosario, lunes 27 de abril de 2026

El cine está de luto: a los 82 años, murió Adolfo Aristarain, marca indeleble del cine argentino de proyección internacional

Uno de los directores más importantes de habla hispana que siempre marcó una coherencia entre ética y estética, falleció este domingo dejando títulos inolvidables como “Tiempo de revancha”, “Un lugar en el mundo” y “Martín Hache”, entre muchos otros
El cine está de luto: a los 82 años, murió Adolfo Aristarain, marca indeleble del cine argentino de proyección internacional

El destacado director Adolfo Aristarain, uno de los nombres de la industria del cine argentino que marcó el pulso de la filmografía nacional en otros países, en particular en los de habla hispana, murió este domingo, a los 82 años.

Aristarain dejó una huella imborrable a través de sus obras audiovisuales, sobre todo en Argentina y España, donde forjó prácticamente toda su carrera.

Las películas de Aristarain se destacaron por la mezcla de géneros entre policial y drama, que daban como resultado reflexiones políticas y éticas, algo que a lo largo de su historia siempre fue de la mano.

Entre sus hitos más significativos se encuentran Tiempo de revancha(1981) protagonizada por Federico Luppi, Haydée Padilla, Julio De Grazia y Ulises Dumont; la icónica Un lugar en el mundo (1992) con Luppi, José de Sacristán, Cecilia Roth y Leonor Benedetto; y la también recordada y premiada Martín Hache (1997) con Roth, Eusebio Poncela y Juan Diego Botto; entre otros films.

Antes de ser director de cine, Adolfo Aristarain fue asistente en más de 30 películas, incluyendo producciones internacionales como Érase una vez en el Oeste de Sergio Leone. Vivió y trabajó muchos años en España, sin dejar de hacerlo en su propio país. Sin embargo, fue en Europa donde recibió el último reconocimiento a su trayectoria: en el año 2024, la Academia de Cine española le otorgó la Medalla de Oro.

Su película Un lugar en el mundo ganó la Concha de Oro en San Sebastián y el Goya a la mejor película extranjera de habla hispana y lo confirmó como uno de los mayores referentes del cine nacional de la post dictadura.

Entre otros títulos de su larga gesta, aparecen también La ley de la frontera, Lugares comunes y Roma, su última producción, estrenada en 2004.

Cineasta hecho a sí mismo, se bregó en los rodajes como meritorio, sonidista, montador, ayudante de producción, la ayudantía de dirección, incluso se puso delante de la cámara en Dar la cara, película de José Martínez Suárez, hermano de Mirtha Legrand. Asistió en la dirección a su gran amigo, Mario Camus, y también a Vicente Aranda, el referido Sergio Leone,​ Lewis Gilbert, Gordon Flemyng o Sergio Renán; y escribió guiones en colaboración con su maestro Mario Camus, con el que se entendía muy bien, y con su inseparable Kathy Saavedra, que participó en casi todas sus películas.

Devoto de John Ford y de Alfred Hitchcock, Aristarain (Buenos Aires, 1943) contó historias vitalistas, evocadoras, sensibles, brillantes con la cara de Federico Luppi, José Sacristán, Mercedes Sampietro, Eusebio Poncela, Aitana Sánchez-Gijón, Cecilia Roth, Juan Diego Botto y Susú Pecoraro, por citar sólo algunos de los actores y actrices por los que siempre sintió adoración y a los que dedicó especial atención porque, según solía decir, sin ellos hubiese sido imposible hacer películas.

Coherencia entre ética y estética

El cine está de luto: a los 82 años, murió Adolfo Aristarain, marca indeleble del cine argentino de proyección internacional

En enero de 2024, cuando el actual gobierno libertario empezaba a mostrar lo que se venía,  y en medio del debate por la polémica Ley Ómnibus, el destacado cineasta dio su opinión acerca de lo que consideraba que eran los reales intereses del gobierno de Javier Milei y La Libertad Avanza. Aristarain se sumó en ese momento a una extensa lista de artistas y referentes de la cultura nacional que marcaron ya desde entonces sus tajantes diferencias.

En esa profusa lista, y cuando la cultura nacional se movilizó en todo el país pidiendo, entre más, la continuidad de los institutos de cine, teatro y música, apareció el destacado realizador cinematográfico quien se expresó en una columna en el diario Página 12 que, con el correr de las horas, se transformó en una especie de carta abierta que recorrió las redes y portales, donde se refirió en duros términos al gobierno de Javier Milei.

“Gracias a un grupo lamentablemente numeroso de imbéciles, ignorantes y zombies que una vez votó a Macri y ahora a su bufón Milei, y a toda la banda de rufianes que los acompañan, se entregó el gobierno y administración del país a una banda organizada que no tiene ideología, que busca sólo sacar provecho y rematar las industrias, los minerales, todo lo que puedan, sin límite. No tienen mucho tiempo, no lo necesitan. No quieren el botín, sólo buscan el porcentaje que los patrones les dejarán en Panamá”, planteó contundente el realizador de Un lugar en el mundo.

Y siguió: “Creo que se van a escapar en mayo, después de arrasar con el país. No son piratas que no tenían patrón. Son Corsarios. Trabajaban saqueando territorios y tenían patente para navegar por el curso del mar que eligieran. Pagaban la parte convenida a los Imperios y se quedaban con su parte. No tenían patria, sólo dueños”.

En el mismo sentido, cerró: “No hay que darles tiempo. Hay que ganar la calle. El paro de la CGT tiene que ser por tiempo indeterminado hasta que caiga el gobierno”.