Rosario, viernes 30 de enero de 2026
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Rosario, viernes 30 de enero de 2026

«El derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo»: la carta de un juez de menores a Milei

A días de que el Congreso inicie el tratamiento del nuevo Régimen Penal Juvenil en sesiones extraordinarias, el juez Rodrigo Morabito publicó una dura misiva al Presidente. El magistrado advierte que el sistema actual "llega siempre tarde"
"El derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo": la carta de un juez de menores a Milei

El Congreso de la Nación dará inicio este lunes 2 de febrero a las sesiones extraordinarias que incluyen en su temario un punto de alta sensibilidad social: el proyecto de Ley Penal Juvenil. La iniciativa del Gobierno nacional busca reducir la edad de imputabilidad de los actuales 16 años a 14, o incluso a 13 o 12, según distintas propuestas impulsadas por el oficialismo. En este marco, el juez de la Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca, Rodrigo Morabito, hizo pública una carta abierta dirigida al presidente Javier Milei.

Morabito, quien además es profesor de Derecho Penal en la Universidad Nacional de Catamarca y miembro de la mesa nacional de la Asociación Pensamiento Penal, analiza a lo largo de su escrito las consecuencias de una reforma que, a su entender, ataca los síntomas pero no las causas de la criminalidad adolescente.

Morabito, desde sus más de 15 años de experiencia en el fuero juvenil y su formación académica, sostiene que los tribunales suelen recibir historias de abandono acumulado. «Cuando el Estado llega por primera vez a la vida de estos adolescentes, casi siempre lo hace a través del castigo. Y llega tarde», sentenció en su escrito.

Para el magistrado, la cárcel no logra restituir las carencias de la infancia ni sustituye la prevención estatal que faltó en los años de formación de esos jóvenes. 

En su texto, recalca que bajar la edad de punibilidad puede dar una «sensación inmediata de respuesta», pero no garantiza una reducción real de la violencia ni una reparación efectiva para las víctimas.

El texto completo: «La respuesta no es castigar más temprano»

A continuación, la carta enviada por el juez Rodrigo Morabito al Presidente de la Nación:

“Economista Javier G. Milei:

Me dirijo a usted desde el ejercicio concreto de una función que rara vez ocupa el centro del debate público, pero que carga con una de las responsabilidades más complejas del Estado: administrar justicia en el fuero penal juvenil.

Todos los días veo rostros que no aparecen en las estadísticas ni en los discursos. Rostros de adolescentes cansados, rotos, sin esperanza. Chicos y chicas que llegan tarde a la Justicia, después de haber sido violentados en sus hogares, expulsados de la escuela, abandonados en las calles, consumidos por las drogas y, muchas veces, utilizados por adultos inescrupulosos para delinquir.

No le escribo para justificar delitos. Tampoco le escribo para negar el dolor inmenso de las víctimas ni el sufrimiento irreparable de sus familias. Ese dolor merece respeto, escucha y respuestas serias del Estado. Pero sí escribo para decirle algo que veo todos los días: cuando el Estado llega por primera vez a la vida de estos adolescentes, casi siempre lo hace a través del castigo. Y llega tarde.

En los tribunales no vemos «enemigos». Vemos historias de abandono acumulado. Vemos una cadena de violencias que comenzó mucho antes del hecho delictivo. Y vemos, con enorme preocupación, cómo frente a ese fracaso previo, la única respuesta que se propone es más pena, más encierro, más dolor.

Señor Presidente: el derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo. La cárcel no devuelve lo que la infancia perdió. El castigo no sustituye a la presencia estatal que faltó cuando aún había margen para prevenir.

Trabajar en este fuero implica tomar decisiones difíciles, humanas, incómodas. Implica escuchar a víctimas, pero también mirar a los ojos a adolescentes que nunca tuvieron una oportunidad real. Implica entender que proteger a la sociedad no es sólo sancionar, sino evitar que el daño ocurra.

Bajar la edad de punibilidad puede dar una sensación inmediata de respuesta, pero no construye futuro. No reduce la violencia. No honra a las víctimas. Solo amplía un sistema penal que llega siempre tarde y que ya ha demostrado su ineficacia.

Cuidar a nuestros niños, niñas y adolescentes no es ingenuidad. Es responsabilidad institucional. Es la única política seria de seguridad a largo plazo de una nación democrática. Es intervenir antes, acompañar antes, sostener antes. Es estar presentes cuando todavía hay algo para salvar.

Le escribo con la convicción de quien ve las consecuencias todos los días. Le escribo no desde la comodidad de un despacho, sino desde la experiencia concreta de administrar justicia en contextos de dolor. La respuesta no está en castigar más temprano. La respuesta está en no abandonar tan temprano.

Ojalá esta carta sirva para reflexionar. Porque cada adolescente que llega a un tribunal es, antes que nada, una pregunta que el Estado no supo responder a tiempo.

Atentamente, Rodrigo Morabito. Juez de Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca”