Un proyecto rosarino pensado para la comodidad del trabajo en la ciudad. Ese es el concepto de Nordlink Point PWP, un edificio de oficinas emplazado en el corazón de Pichincha. Es un desarrollo de Lattuca con características similares al que ya funciona en Puerto Norte, pero ubicado en calle Santiago entre Brown y Jujuy.
Un día de semana, con el edificio en obras avanzadas, los hermanos Franco y Esteban Lattuca esperan sobre uno de los portones para guiar la visita. Lo primero: ponerse los cascos de seguridad obligatorios para iniciar la recorrida guiada por todos los niveles de la estructura que se levanta sobre un terreno de 3400 metros cuadrados.

Está fresco y el sol se refleja en los vidrios espejados que cubren toda la fachada. Los avances de obra ya permiten entender la idea de diseño. Lo mismo con las terminaciones. Impactan los grandes y luminosos espacios en los que en breve el ruido de máquinas y herramientas cederá al más tranquilo sonido de las oficinas.
En la planta baja, un pasillo modela dos grandes alas del edificio y además será el vínculo entre el frente y el fondo, ambos con acceso peatonal. El diseño pretende armonizar estética, funcionalidad y apertura al entorno urbano.
El proyecto contempla amenities, locales comerciales, una gran plaza de uso público. Y allí, un mural. El arte dirá presente también en una galería. Y habrá un jardín maternal, entre otras tantas características singulares.
Antes y ahora
El predio fue comprado en abril de 2021. Es un espacio en el que funcionó un centro de distribución de lácteos. Y antes, a principio de siglo XX, era el emplazamiento de la International Harvest Company, una empresa de máquinas cosechadoras que ahora se denomina Case IH.
Nordlink Point: cómo es el innovador proyecto que potenciará la vida diurna en Pichincha
Algo de esa memoria espacial fue materializada en el proyecto. Sobre la medianera que da al centro de manzana, una pared de ladrillos vistos emula a las de la antigua fábrica diseñada por el arquitecto Louis Newbery Thomas. Estará a la vista de todos, en el paseo peatonal que atravesará la manzana.
Permisos y edificación
Franco contó que el terreno siempre les llamó la atención por su emplazamiento y su dimensión. “Son aproximadamente 3400 metros cuadrados”, explicó. “Cuando hicimos la factibilidad para el proyecto, en Pichincha la altura máxima permitida era de 14.5 metros salvo que el terreno superara los 1000 metros cuadrados de superficie. En ese caso, se permite realizar un proyecto especial con las particularidades propias: tenés un factor de ocupación de suelo de 0.50 y necesitás respetar retiros mínimos de medianeras de 6 metro, entre otras cosas”, detalló.
Ese “aire” entre el edificio y los inmuebles linderos y gran parte de la superficie libre de construcción en la planta baja fueron diseñados como espacios públicos.

Oficinas, empresas, comercios y más
Pichincha, que desde hace varios años perfiló una identidad nocturna al compás de los emprendimientos gastronómicos y los happy hours, ahora potenciará su vida diurna.
Lattuca avizoró que, pasada la pandemia, las empresas volvieron a incentivar la presencialidad de sus empleados y que la disponibilidad de espacios apropiados en Rosario, con los nuevos conceptos que a modo de enseñanza dejó la dramática experiencia del covid, no acompañaba esa tendencia. El primer desarrollo basado en ese diagnóstico probó que era acertado: las oficinas de NordLink en Puerto Norte se ocuparon velozmente.
“Notamos que las empresas necesitaban grandes espacios polivalentes, con iluminación, buena ventilación natural. Así salimos con este edificio y la promoción fue exitosa”, resumió.
Para el proyecto se vincularon con el estudio de arquitectos Bodas Miani Anger (BMA). La particularidad del edificio reside en la versatilidad de sus pisos. “Podés tener hasta 1350 metros cuadrados de oficina en una sola planta”, ejemplificó Esteban.
El empresario adelantó parte de lo que alojará, además de las oficinas, el Nordlink Point PWP: el local gastronómico Green Eat, una óptica y una compañía de seguros.
En el predio, además, funcionará un jardín maternal in/out, tanto para empleados como para todos los rosarinos.
Cualquiera que transita por Pichincha nota un déficit: estacionar es casi imposible. Los tres niveles de subsuelos del edificio serán cocheras espaciosas, con amplio espacio de circulación, bauleras y hasta lugar para estacionar 140 bicicletas.
También está previsto un servicio de car wash. Y en la planta baja habrá un gimnasio para los empleados, porque el bienestar físico, que se traduce en el laboral, y el sentido de pertenencia son otros de los valores que busca privilegiar el desarrollo.
Alto estándar
Los edificios Triple A (AAA) son inmuebles corporativos o de oficinas que cumplen con el estándar más alto en el mercado inmobiliario. Se destacan por su ubicación estratégica, la construcción premium, la incorporación de tecnología de vanguardia y el diseño funcional.
Son propiedades de primera categoría destinadas a empresas que pretenden reflejar prestigio y eficiencia operativa en sus oficinas que valoran los espacios libres, ventilados e iluminados, donde se fomenta el binestar y la creativad de sus coupantes.

Esteban señala que uno de los requisitos de un edificio triple A remite a la dimensión de los espacios: que sean amplios, que se puedan subdividir. Y eso es lo que caracteriza al desarrollo de Pichincha. Otra exigencia que cumple para esa calificación es la cantidad de cocheras: 270. Y un servicio de conserjería.
¿Y por qué no el arte?
Esteban, el más cercano al universo artístico de los Lattuca, es el encargado de profundizar en una de las singularidades del complejo de Santiago y Brown. Habla de Mostra Gallery y explica que el nombre remite al italiano y resalta por la versatilidad misma de su semántica.
“En el lenguaje popular argentino, es alguien que tiene mucha personalidad, mucha presencia”, abunda Esteban. Él dirigirá esa galería junto a Gabriela Galassi.
“Esta galería de arte contemporáneo busca un poco eso, la iconicidad y trascender en Rosario”, sintetiza el objetivo. Las muestras serán itinerantes, con el porte de los artistas que ya son parte del staff y un invitado por año.
“La primicia es que el primero será Adrián Villa Rojas”, adelantó. El rosarino que en 2011 representó a Argentina en la 54.ª Bienal de Venecia, donde recibió el noveno Benesse Prize, y es reconocido por su versatilidad en los formatos y los materiales con los que expresa su arte.
El primer espacio pensado desde el inicio como galería
“Una de las cuestiones importantes es que esta va a ser la primera galería que se piensa como tal desde su diseño arquitectónico, porque normalmente alquilan espacios que ya existen y se adaptan” a ellos, marca Esteban el carácter pionero. Y no solo eso: el ingreso será abierto, sin puertas que inhiban el acceso.
El futuro ya llegó: la sostenibilidad como premisa
La certificación Leed Gold (Oro) es el segundo nivel más alto del sistema de calificación de edificios sostenibles Leed (desarrollado por el U.S. Green Building Council), que se otorga a proyectos que logran entre 60 y 79 puntos en diferentes categorías de liderazgo en energía y diseño ambiental.
Representa un alto compromiso con la eficiencia energética, la reducción de emisiones de carbono, la conservación del agua, la selección de materiales sostenibles y la calidad del aire interior.
El edificio obtuvo una certificación Gold. Dentro de ese paradigma figura el equipamiento con paneles solares, ubicados en la azotea. “ «Vamos a ser prosumidores de la red de energía”, indicó Franco sobre la autosuficiencia del edificio.

“Muchísimas empresas internacionales buscan estos edificios amigables con el medio ambiente, sustentables, con bajo impacto en la huella de carbono y tecnológías de punta”, indicaron en relación a las normas leed.