Rosario pierde otra pieza fundamental de su mapa nocturno y cultural. El Berlín Pub, el sótano que durante más de dos décadas albergó el rock, la política y la bohemia local en el pasaje Simeoni (ex Zabala), confirmó su cierre definitivo. Aunque la noticia circulaba entre habitués y gestores culturales, la confirmación de una despedida final marca el fin de una era para la ciudad.
El próximo sábado 28 de marzo, el pasaje se transformará en el escenario de un último tributo. Según adelantaron sus organizadores, se realizará una fiesta callejera con bandas en vivo y DJs que buscará homenajear el espíritu del «Berlín», ese lugar donde las escaleras hacia el subsuelo funcionaban como un portal a otra Rosario.
Un símbolo de resistencia
Fundado a mediados de los 90, Berlín sobrevivió a las crisis económicas, los cambios de gestión y la transformación de la nocturnidad rosarina. Su importancia no solo radicaba en la oferta gastronómica o de bar, sino en su rol como usina cultural: fue casa de músicos emergentes, sede de debates políticos y refugio para la comunidad artística local.
En 2022, el bar ya había atravesado un proceso de cierre que pareció definitivo, pero en marzo de 2025 hubo un intento de reactivación bajo un perfil más volcado a la gestión cultural y política. Sin embargo, las dificultades del contexto actual y los desafíos de mantenimiento del inmueble precipitaron este desenlace.
El futuro del inmueble
Pese al cese de actividades comerciales, el edificio ubicado en Simeoni 1128 cuenta con protección patrimonial. Esto garantiza que la fachada y la estructura que le dieron identidad al pasaje no puedan ser demolidas, aunque el destino del espacio tras la fiesta del 28 es, por ahora, una incógnita.
Para quienes hicieron del subsuelo su segunda casa, la cita del último sábado de marzo no será solo una fiesta, sino el cierre de un capítulo imborrable de la identidad rosarina. Las persianas se bajan, pero el eco de los brindis y las guitarras en el pasaje promete quedar guardado en la memoria de la ciudad.