Martín Morales, actual secretario Gremial del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) de San Lorenzo, encabeza la Lista Marrón en las próximas elecciones del gremio.
Al definir su propuesta, el dirigente arranca con una definición clara sobre el Soea sanlorencino: “Somos un espacio que integra a trabajadores y trabajadoras de las 17 plantas aceiteras de San Lorenzo, el cordón industrial más importante del país. No somos una lista improvisada, somos la mayoría de la Comisión Directiva actual, el 75% del cuerpo de delegados y el 90% del cuerpo paritario del sindicato. Eso no es un dato menor: habla de un trabajo sostenido en el tiempo. Pero al mismo tiempo queremos un sindicato de puertas abiertas, más participativo, más cercano a las y los compañeros”.
Y explica Morales: «Lo hacemos pensando en ampliar la participación de los afiliados, no sólo en lo gremial sino también en lo social”.
Remarca que su propuesta es devolver al sindicato “la casa de puertas abiertas que siempre debió ser”, donde los afiliados no sólo vayan “a hacer trámites, sino también a encontrarse, socializar, compartir un momento, una charla, un espacio de lectura”, según su parecer.
Morales enumera los pilares de su proyecto gremial con énfasis: “Democracia sindical. Independencia política. Enfrentar las presiones patronales y la burocracia sindical. Y, por supuesto, conciencia de clase. Eso no es discurso: es la base de nuestras decisiones y nuestra historia como movimiento”.
Destaca que esos principios no son abstractos: “Han sido claves para sostener salarios dignos, y debemos seguir por ese camino”.
“Hoy los salarios de los aceiteros están entre los más altos del país, y así tiene que seguir siendo”, afirma. Según Morales, ese logro tiene un origen colectivo: “Ha sido gracias al trabajo conjunto de los paritarios, los delegados y, por sobre todo, la conciencia de clase de los trabajadores. Por eso creemos que la mesa de negociación tiene que funcionar sobre la base del respeto mutuo entre dirigentes, empresa y autoridades”.
Por otro lado insiste, sin embargo, en que si bien la huelga “es la herramienta fundamental para defender nuestros derechos”, no la eligen como primera opción: “Queremos trabajo y salarios dignos, no conflicto”.
“La revisión de los puestos laborales es parte de nuestro trabajo diario desde la Secretaría Gremial y lo seguirá siendo”, dice Morales y de inmediato añade: “La organización del personal y el encuadramiento de los puestos no es teoría: es insumo para sostener la sindicalización y la representación”.
Morales describe la composición de su lista. “Tenemos renovación con continuidad. En este período fuimos el motor de las mejores experiencias: buenas paritarias, cursos de formación, convenios con el plan provincial Vuelvo a Estudiar, mejoras en el camping, la colonia de vacaciones, el polideportivo y, especialmente, el centro médico con guardia pediátrica, algo fundamental para las familias aceiteras”.
“Queremos avanzar por más beneficios, más derechos, más democracia sindical y más trabajo colectivo. Esto no es inmovilismo, es aprender de lo que funcionó y mejorar lo que falta”, agrega.
Morales explica que el salario es central, pero no lo único: “Queremos fortalecer el camping con sector de acampe y glamping, ampliar el polideportivo con nuevas canchas, organizar torneos y maratones familiares, sumar biblioteca, talleres culturales gratuitos, un programa de primera vivienda y convenios para alquileres con subsidio y ayuda para la mudanza. El sindicato no puede limitarse a discutir paritarias; tiene que mejorar la calidad de vida integral de sus afiliados”.
También menciona la construcción de la casa de las y los jubilados, pensada como un espacio específico para esa etapa de la vida.
“El mundo del trabajo cambió y los convenios tienen que adaptarse”, afirma sobre los nuevos derechos. Y enumera: ampliar las licencias parentales —“no puede ser que un varón tenga solo dos días por nacimiento”—, establecer licencia por mudanza, contemplar licencias para tratamientos de fertilidad y garantizar un profesional en higiene y seguridad las 24 horas en todas las plantas.
“La seguridad está por encima de la producción. Nuestra vida vale más que un producto. Eso no es una consigna, es una definición política”, remarca.
“Necesitamos dirigentes que recorran las fábricas, que escuchen a los trabajadores y que tengan capacidad de diálogo con todos los sectores. Experiencia y juventud al mismo tiempo. No se construye poder sindical desde la oficina”, dice.
Subraya que la lista Marrón escucha “a las nuevas generaciones” sin dejar de reconocer “a quienes construyeron el Soea durante décadas”.
Sobre la reforma laboral dice Morales: “Atenta contra los derechos individuales y colectivos. Es regresiva. Por eso vamos a estar junto a los sectores que luchan y nos sumamos al plan de lucha que se puso en marcha para frenar su avance. No podemos permitir el avasallamiento de nuestros derechos”.
Agrega que las reformas deberían “ganar derechos y adaptarlos al nuevo mundo del trabajo, no precarizar salarios ni condiciones laborales”.
Morales pidió a los afiliados su acompañamiento: “Hay que fortalecer el Soea. Les pido que entiendan que el voto es su herramienta para consolidar un sindicato abierto, participativo y que defienda a sus trabajadores con firmeza. No hay promesas vacías: hay trabajo de años y convicción para seguir adelante”.