En medio de un complejo panorama económico, las autoridades de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mantuvieron una reunión de urgencia. La misma dejó un diagnóstico compartido: la recesión golpea con fuerza tanto a la industria como al comercio, especialmente a las pymes.
Durante el encuentro, los dirigentes coincidieron en que la pérdida de empleo está alimentando una tendencia negativa difícil de controlar. Al cerrarse unidades productivas, se desploma el poder adquisitivo y, por ende, el consumo minorista.
Críticas al rumbo económico nacional
Al respecto, Ricardo Diab, presidente de CAME y de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), se mostró pesimista sobre el corto plazo.
A su turno, el titular de FISFE, Javier Martín, se enfocó en la falta de competitividad sistemática. En ese sentido, advirtió que Argentina no puede competir con importaciones si no se resuelven los problemas de fondo. «Necesitamos eficiencia, pero también un país que acompañe con reformas estructurales que hoy no están. Producir sin valor agregado nos condena a sueldos paupérrimos», sostuvo.
Menos empresas, menos empleo
La crisis económica sigue mostrando señales de deterioro en el entramado productivo santafesino. Los datos relevados por ambas entidades al cierre del año pasado y principios de este exponen la profundidad de la contracción:
* Pérdida de empresas: Entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, desaparecieron 300 industrias y 8.000 empleos registrados en la provincia de Santa Fe.
* Producción en descenso: La actividad manufacturera provincial retrocedió un 9,8% interanual en diciembre pasado.
* Capacidad ociosa: A nivel nacional, la industria pyme utilizó apenas el 61% de su capacidad instalada en enero.
* Ventas minoristas: En el último semestre de 2025, el comercio mostró caídas interanuales consecutivas en casi todos los rubros.
En Santa Fe, el último informe de FISFE correspondiente a diciembre de 2025 mostró un retroceso interanual del 9,8% en la producción manufacturera provincial, con el 68% de las ramas industriales registrando caídas en su nivel de actividad.
Recesión al rojo vivo
Ante este escenario, las entidades empresarios presentaron una agenda de tres puntos críticos para evitar un mayor deterioro del tejido social y productivo:
* Revisión impositiva: Reducir la carga tributaria para aliviar los costos fijos.
* Infraestructura y Logística: Inversión en rutas, conectividad ferroviaria y fluvial para bajar costos de transporte.
* Financiamiento: Acceso a tasas de interés que permitan el sostenimiento de las estructuras actuales. Como cierre, el relevamiento alerta sobre un aumento en los procedimientos de crisis y concursos preventivos, reflejo de compañías que ya no pueden sostener sus costos financieros ante un mercado interno debilitado.