Rosario, martes 03 de febrero de 2026
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Rosario, martes 03 de febrero de 2026

Enjuagar no basta para eliminar las bacterias de tu vaso: qué hay que hacer

Además de una limpieza adecuada, también es importante sustituir el vaso cuando comienza a mostrar signos de desgaste
Vaso con agua

Los termos pueden convertirse en un foco de bacterias si no se limpian correctamente, aumentando el riesgo de diarrea, vómitos o intoxicaciones alimentarias. Cada sorbo transfiere microorganismos de la boca al líquido y a las paredes del vaso, y las manos poco limpias pueden añadir aún más bacterias, potencialmente patógenas, como E. coli.

Asimismo, las bebidas con azúcar, grasa o proteínas –como zumos, té o café– favorecen la proliferación bacteriana más que el agua sola, lo que hace que la limpieza adecuada de cualquier termo sea especialmente importante para la salud.

La microbióloga de la Universidad de Leicester Primrose Freestone señala que incluso recipientes aparentemente limpios pueden acumular bacterias si no se lavan a fondo, ya que los restos de líquidos y saliva forman una biopelícula en la que los microorganismos se adhieren y proliferan.

Incluso el agua limpia que permanece en un vaso durante varias horas puede llenarse de microorganismos. Un estudio publicado por expertos de la Universidad de Henan en China mostró que el número de bacterias puede aumentar de 75.000 por mililitro a entre 1 y 2 millones en solo 24 horas, lo que evidencia la importancia de lavar los vasos con regularidad.

Cómo limpiar

Para eliminar eficazmente las bacterias, lo más recomendable es lavar el vaso a fondo tras cada uso o, al menos, dos o tres veces por semana si no es posible hacerlo inmediatamente. La limpieza debe abarcar todas las partes del termo: interior, exterior, tapa, juntas y cualquier accesorio como pajitas.

Sin embargo, la técnica más eficaz consiste en usar detergente, dejar el recipiente en remojo unos 10 minutos y enjuagarlo con agua caliente por encima de 60 °C, ya que las altas temperaturas ayudan a eliminar la biopelícula bacteriana. Los expertos insisten en evitar enjuagar solo con agua fría, ya que este método no elimina los microorganismos adheridos y permite que se multipliquen rápidamente.

Cambiar el vaso

Además de una limpieza adecuada, también es importante sustituir el vaso cuando comienza a mostrar signos de desgaste. Se recomienda cambiarlo si presenta mal olor persistente, interior áspero, arañazos visibles, decoloración o sabor metálico, ya que estas señales indican acumulación de residuos y bacterias.

Asimismo, aunque no haya signos evidentes de deterioro, muchos expertos sugieren reemplazar el termo cada seis a doce meses para garantizar la higiene y reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la contaminación bacteriana.