Fotos: Juan José García
El empuje final, con más potero que idea táctica, no alcanzó para disimular otro flojo partido leproso. Y la derrota 3 a 2 ante Defensa es otro puñetazo a la dupla Orsi-Gómez que deberá encaminar pronto este equipo para que el enojo del hincha no pase a ser un cuestionamiento de la dirigencia.
El horror de Martín Luciano en el primer gol fallando al ceder hacia atrás una pelota sin peligro a Arias desconcertó al equipo y el 2 a 0 en la última jugada del primer tiempo, con otra débil marca de Luciano, fue una diferencia irrecuperable para este Newell’s en formación.
Los cambios del entretiempo con el ingreso de Sotelo, Hoyos y Russo generaron algo más de juego, aunque sonaron más a castigo para los tres que salieron, Luciano Herrera, Gómez Mattar y Martín Luciano.

Un equipo desestabilizado emocionalmente quedó expuesto en un centro al área mal ejecutado y Portillo corrió 50 metros para definir sin problemas ante un Arias resignado.
De ahí llegó un intento de remontada a puro coraje que encontró un descuento de Cóccaro, una mano que pudo ser penal y poner a Newell’s en partido, y otro gol de Salomón tras un córner maquilló un poco el resultado, pero no la bronca del hincha.
Al final fue otra derrota. Y un punto sobre doce que preocupa a todos.