La senadora provincial de La Libertad Avanza, Florencia Arietto, volvió a quedar envuelta en un fuerte episodio de tensión durante el conflicto laboral en la fábrica papelera Lustramax, donde un grupo de trabajadores denuncia el despido de treinta empleados.
El hecho ocurrió cuando la legisladora, que además actúa como abogada de la empresa, bloqueó físicamente el ingreso de un trabajador a la planta. Según denunciaron los empleados presentes, Arietto se interpuso junto a otras personas e impidió el paso del delegado sindical Leandro Gómez, quien horas antes había recibido una resolución favorable de la Justicia de Pilar que habilitaba su reingreso al establecimiento.
“Es propiedad privada”, gritó la senadora mientras evitaba que el trabajador atravesara el acceso a la planta, lo que generó indignación entre los empleados que se encontraban en el lugar.
La dirigente libertaria también es una de las figuras visibles del Movimiento Empresarial Antibloqueo (MEAB), una organización integrada por empresarios que impulsa acciones contra bloqueos sindicales y protestas gremiales. Su participación en el conflicto fue interpretada por los trabajadores como una intervención directa en favor de la empresa.
Tras el estallido del conflicto en Lustramax, Arietto cuestionó públicamente el reclamo de los trabajadores y vinculó la protesta con referentes del Frente de Izquierda como Myriam Bregman y Nicolás del Caño. Según la legisladora, las medidas de fuerza ponían en riesgo la continuidad de la compañía.
La situación escaló cuando se denunció la presencia de Gendarmería, algo que generó cuestionamientos debido a que el conflicto se desarrolla en territorio bonaerense. Dirigentes del FITU relacionaron el operativo con los vínculos políticos de Arietto con la exministra de Seguridad Patricia Bullrich.
No es la primera vez que Florencia Arietto queda en el centro de una controversia en disputas laborales. Uno de los episodios más recordados ocurrió en Santa Fe, cuando se presentó en la fábrica de maquinaria agrícola Vassalli para denunciar lo que definió como “mafia sindical”. En esa ocasión, trabajadores de la planta la increparon y debió retirarse del lugar.
Otro caso que generó repercusiones fue su intervención en el conflicto de la pyme Lácteos Vidal, donde respaldó a la empresa frente al reclamo de empleados despedidos. El proceso judicial tuvo múltiples fallos adversos para la firma, lo que terminó agravando su situación económica.
El nuevo episodio en Lustramax vuelve a ubicar a la senadora en el centro del debate sobre su papel en conflictos laborales y su doble rol como dirigente política y asesora legal de empresas.
Fuente: DataClave