El gobierno de Estados Unidos anunció el levantamiento de las sanciones contra la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, al eliminar su nombre de la lista de Nacionales Especialmente Designados. La decisión, oficializada este miércoles, representa un giro significativo en la política exterior de Washington hacia el país sudamericano.
En este sentido, la medida fue comunicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, que actualizó su registro eliminando a Rodríguez de la denominada “lista negra”, en la que figuraba desde 2018.
Asimismo, esta decisión implica que ya no se aplican restricciones financieras ni comerciales sobre la dirigente venezolana, lo que le permite recuperar acceso a bienes y realizar transacciones con empresas estadounidenses.
Por otra parte, el levantamiento de sanciones se da en un contexto de acercamiento diplomático entre ambos países, luego de la salida del poder de Nicolás Maduro y el reconocimiento por parte de Washington del gobierno interino encabezado por Rodríguez.
Por ende, ambas administraciones avanzaron en la normalización de relaciones, incluyendo la reapertura de la embajada estadounidense en Caracas y el impulso de acuerdos en sectores estratégicos como el energético.
En tanto, desde el gobierno venezolano interpretaron la medida como un paso positivo hacia el restablecimiento pleno de vínculos bilaterales y la eventual flexibilización de otras sanciones económicas que aún siguen vigentes.
En este sentido, este movimiento refleja un cambio de escenario geopolítico, en el que Estados Unidos busca fortalecer su relación con las nuevas autoridades venezolanas, en un proceso que aún mantiene interrogantes sobre su impacto político y económico a largo plazo.