Fate no va más: una empresa símbolo de sustitución de importaciones que fabricó las primeras calculadoras de bolsillo nacionales

La empresa cerró definitivamente su planta de San Fernando. Casi mil trabajadores quedan en la calle. El dueño, Javier Madanes Quintanilla, concentrará esfuerzos en otro de sus negocios: el del aluminio con Aluar. Importaciones irrestrictas, mercado interno desplomado como contexto de las políticas económicas. Reproches al sindicato por resistir sucesivos intentos de precarización. Deja Vú de los planes desindustrializadores