Viernes por la noche y el Museo Castagnino está lleno de gente a la espera de una presentación: se trata de Fundar que cumple 40 años y lo celebra con una exposición y un libro.
La exposición, titulada “Fundar 40 años. Un desafío urbano”, podrá visitarse del 11 al 26 de abril en la Sala Central del museo y luego se trasladará a la Facultad de Arquitectura, y propone una lectura sobre cómo la arquitectura y el desarrollo pueden formar parte de un mismo proceso sostenido en el tiempo. También se presentó el libro con la selección de obras más emblemáticas de la desarrolladora.
En el evento declararon de Interés Municipal por el Concejo de Rosario a la muestra y al libro. El galardón fue recibido por las segundas generaciones de la empresa que comenzó en un colectivo 110 cuando tres jóvenes iban a la Facultad a estudiar. No se hablaban. Una profesora los unió para hacer un trabajo práctico y desde allí no se separaron, y desde 1984 trabajan juntos hasta la actualidad construyendo edificios para la ciudad. Se trata Ángel Seggiaro, Jorge Carpman y Daniel Verger.

Victoria Verger, arquitecta, explicó que las obras que se presentan en el libro hablan de la historia de Fundar. «Hicimos una selección de 40 obras que hablan de la historia de Fundar desde sus inicios donde se encuentran los tres fundadores, Jorge, Ángel y Daniel hasta hasta el día de hoy con la la ilusión, las ganas, la intención y casi la certeza de estar iniciando los próximos 40 años junto a las nuevas generaciones y a todo el equipo de trabajo que nos acompañan», aseguró.
Con más de 600 obras realizadas, Fundar ha desarrollado un volumen de trabajo que abarca distintas escalas y tipologías: desde condominios residenciales hasta torres de usos mixtos, edificios de oficinas, hoteles, centros comerciales, shoppings, centros médicos, cines y parques industriales, entre otros.
La exposición invita a reconocer cómo muchos de estos edificios, hoy integrados al paisaje cotidiano, forman parte de la vida urbana de Rosario.
Fundar celebra 40 años con una muestra en el Museo Castagnino que recorre su vínculo con la ciudad