Tiene 21 años, le dicen «Polli», y los investigadores lo señalan como lugarteniente de Matías Gazzani, líder de la banda criminal conocida como «Los Menores». Este grupo delictivo cobró relevancia en las crónicas policiales tras el asesinato de Andrés «Pillín» Bracamonte, jefe de la barra brava de Rosario Central. A fin de enero Polli fue imputado como integrante de la banda, el juez interviniente dispuso su prisión preventiva por el plazo de ley.
Para el fiscal Ignacio Hueso, el joven era parte fundamental de la organización encabezada por Gazzani. Según detalló la fiscalía, el objetivo de la banda era organizar recursos humanos y materiales para dominar distintos territorios con el fin de ejecutar negocios ilícitos de venta de drogas al menudeo y administrar las ganancias derivadas de esa actividad.
Para lograr este control, el grupo cometía diversos delitos, entre los que se enumeraron: atentados contra las personas, extorsiones con fines de usurpación —para luego utilizar las viviendas como búnkeres—, adquisición de vehículos para cometer ilícitos y el uso de personas vulnerables o menores de edad para ejecutar hechos violentos o comercializar estupefacientes.
La investigación recordó que la mayoría de los miembros de esta asociación ilícita residían en el barrio 7 de Septiembre, donde «Los Menores» iniciaron su dominio territorial en 2020. Desde allí se expandieron hacia otros puntos de la ciudad, disputando el territorio de forma violenta y sellando alianzas circunstanciales con líderes de otros grupos criminales.
La captura y la imputación
«Polli» tenía pedido de captura desde agosto. El pasado sábado 24 de enero, personal policial logró ubicarlo a bordo de un automóvil. Tras un seguimiento, fue arrestado en un taxi lancha mientras intentaba cruzar hacia la zona de islas.
El último día de enero, el fiscal Hueso lo imputó formalmente. Lo señaló como una persona con vínculos directos y relaciones delictivas con los organizadores de la banda. Puntualmente, se indicó que el joven cumplía órdenes directas de la cúpula y colaboraba en hechos de extrema violencia, tales como «aprietes» a rivales, amenazas y robos, en el marco de la disputa por el territorio.
Finalmente, fue acusado de integrar una asociación ilícita agravada por la participación de menores de edad. El juez Gonzalo Fernández Bussy tuvo por formalizada la audiencia y dictó la prisión preventiva del sospechoso por el plazo de ley.