Dos jóvenes, de 21 y 24 años, fueron imputados este lunes a las 16 como coautores del crimen de Gian Benjamín Mastrocola, el bebé de apenas un año y medio que el jueves pasado a la tarde fue alcanzado por una bala mientras estaba en brazos de su padre en una vivienda de Melincué al 6100, en barrio San Martín. El juez aceptó los indicios presentados por la Fiscalía y dictó para Alan V. y Kevin P. la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
A las 15 de este lunes, una hora antes del inicio de la audiencia, el cruce de Virasoro y Sarmiento se llenó de carteles.
Familiares, amigos y vecinos de barrio San Martín se concentraron en las puertas del Centro de Justicia Penal (CJP) para exigir para exigir justicia por el pequeño Gian.
Sin consuelo

Daniel, el abuelo de Gian, habló con los medios de comunicación en medio de la conmoción y el dolor. El fin de semana fue el entierro de su nieto y mientras contaba que fueron muchas las visitas al cementerio, agradeció el apoyo de quienes se acercaron.
“Cada vez que te cae la ficha es peor”, reflexionó y agregó que su hijo –por Valentín, el padre de Gian, también herido en el ataque— y la mamá del bebé pasaron el domingo entero frente a la tumba del pequeño. Para la familia, no hay consuelo, pero la imputación de este lunes representa siquiera un primer paso.
Balacera planificada
La fiscal Agustina Eiris, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, está a cargo de la investigación y reconstruyó en la audiencia los indicios recolectados hasta el momento sobre lo que pasó el jueves de la semana pasada.
Según la reconstrucción fiscal, el drama no empezó a las 18 con los disparos. Hubo un acto de violencia previo cuando Alan V. (21), a bordo de un Chevrolet Corsa gris, se presentó primero en la zona de calle Melincué al 6100.
Allí, utilizando una manopla de hierro, agredió a un joven que se encontraba en el lugar y provocó daños en un vehículo Citroën Berlingo. De acuerdo a lo que comentaron el día del ataque fatal, todo se desencadenó por un cruce de insultos entre Alan y un joven.
Lejos de detenerse, el atacante regresó horas más tarde, pero esta vez lo hizo escoltado y armado. En el Corsa iban otras dos personas con Alan mientras que Kevin Mario Antonio P. (24) llegó en moto con otro acompañante, aún no identificado.
Sin mediar palabra, Kevin descargó hizo al menos tres disparos con un revólver calibre 38 largo contra las personas que estaban dentro del local. Lo hizo a través de una ventanita del portón. Una de esas balas impactó en el hombro del padre de Gian y otra atravesó el pecho del bebé, provocándole una hemorragia torácica fatal.
Persecución, detención y hallazgo de droga
La caída de los sospechosos tuvo intervención comunitaria. A Kevin P. lo retuvieron los propios vecinos y un gendarme que vive en la cuadra cuando intentaba escapar en moto. En el lugar, hallaron el revólver .38 utilizado en el crimen.
Por su parte, la investigación condujo a Alan V. hacia el barrio Molino Blanco. Tras un seguimiento de cámaras de seguridad y denuncias al 911, los policías localizaron el Corsa gris con la luneta rota en una cochera de calle Patricios al 662.
Alan fue aprehendido en calle Escalante al 6300 tras intentar huir por los techos. En el domicilio vinculado a su detención, en calle Bacle al 6300, los investigadores no sólo encontraron una pistola calibre 11.25 sin numeración, sino también un ladrillo de cocaína de 306 gramos y trozos compactos destinados a la comercialización, describieron voceros del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Prisión preventiva
El juez Juan Ignacio Gasparini aceptó la calificación legal presentada por la Fiscalía para ambos como coautores de los delitos de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego, además de las lesiones y la tenencia de armas y estupefacientes.
El magistrado dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley (dos años como máximo mientras avanza el proceso).