Rosario, miercoles 01 de abril de 2026
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Rosario, miercoles 01 de abril de 2026

La alquimia sonora de Silvina Gandini: un fuego que abraza el alma de los grandes

Con el lanzamiento de “Fuegos Aceites Perfumados”, la compositora cierra un ciclo de exploración sonora y reafirma su identidad contemporánea en una obra que combina lo lúdico con el rigor del laboratorio de estudio
Silvina Gandini

Silvina Gandini brindó un concierto de piano en el Museo Castagnino de Rosario hace apenas unos días, en el marco de la muestra Argentina, del grupo Mondongo. Pero entre las partituras que preparaba para esa presentación, dio a luz un disco en plataformas con dedicatorias a grandes del rock nacional, como Fito Paéz y Charly García, además de rendir homenaje a mujeres de lucha. Es que su cuerpo y mente inquietos no podían esperar. Desde el 15 de marzo está disponible en plataformas Fuegos Aceites Perfumados, un disco que funciona como un rito de agradecimiento y una profunda investigación sobre la identidad artística.

Esta nueva entrega no es un hecho aislado, sino que se integra con naturalidad en una saga conceptual que la compositora inició en 2020 con Recursos Humanos y que transitó por los elementos de la naturaleza en Agua y Tierra Relevé. En esta oportunidad, el concepto central gira en torno al homenaje. Gandini busca despertar la voz y la fuerza poética de aquellos artistas, tanto de la literatura como de la música, que con su obra atravesaron su propia búsqueda creativa. Es un tributo vivo, una recreación constante donde cada tema invoca presencias que han sido faros en su producción.

Lo que distingue a este trabajo de sus predecesores es el rigor casi alquímico de su producción. Fuegos Aceites Perfumados es el resultado de más de un año de labor minuciosa en un “laboratorio de investigación sonora”, como describió. El proceso comenzó en el estudio personal de la artista, donde se dedicó a procesar timbres y composiciones con un detalle microscópico, para luego trasladar ese material a la etapa final de grabación. Este desarrollo estético permitió llevar al máximo el potencial de los recorridos anteriores, logrando una atmósfera donde los arreglos y la electrónica conviven en armonía.

Al ser consultada por El Ciudadano sobre el aporte de esta obra al vasto repertorio nacional, Gandini prefiere alejarse de las definiciones para refugiarse en lo lúdico y lo humano. Para ella, el arte es un proceso de investigación que sigue su propio camino, pero hoy celebra con especial alegría el sentirse “contemporánea”. Es la sensación de que su lenguaje, madurado durante años de carrera, encontró finalmente su lugar y su eco en el presente. En un contexto social y cultural marcado por la complejidad, la artista entiende la música como “una espacialidad que abraza, una forma de brindar luz y amorosidad a través del arte”.

La arquitectura sonora del disco contó con el respaldo de músicos que aportaron texturas diversas a la visión de Gandini. Participaron Adrián Bosch en trombón, guitarra, charango y voces; Victoria Virgolini en percusión; y Cecilia Pinazo sumando su voz en el tema Barandales de la luna. La columna vertebral técnica y artística se completó con Nicolás Montenegro en bajo y guitarra eléctrica, quien además estuvo a cargo de la grabación, el mastering y la producción artística junto a la propia Silvina.

Fiel a su visión integral, Gandini no sólo asumió la composición, los teclados y la producción general, sino que también puso su impronta en el arte de tapa y el diseño visual. Fuegos Aceites Perfumados se presenta así como una obra total, un testimonio de madurez de una artista que, desde el piano de un museo o desde la profundidad de un estudio de grabación, sigue buscando esa melodía que devuelva un poco de esperanza y llene el alma.