La primera corrida de toros en la ciudad fue en 1872 y la actividad se prohibió años después

Duró sólo dos años, pero en 1899 se inauguró la plaza de toros, el Coliseo taurino, en Córdoba y Dorrego, y se reanudó el espectáculo que frente al rechazo social y al desinterés fue finalmente desapareciendo por completo