Rosario, martes 10 de marzo de 2026
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Rosario, martes 10 de marzo de 2026

Las claves de las nuevas guías alimentarias de Estados Unidos que exponen déficits de la niñez en Argentina

Al menos 7 de cada 10 niños en nuestro país no cubren la ingesta diaria aconsejada de calcio y más del 90%, no alcanza la de vitamina D
Las claves de las nuevas guías alimentarias de Estados Unidos que exponen déficits de la niñez en Argentina

Las nuevas guías alimentarias para la población de Estados Unidos se presentaron semanas atrás en dicho país bajo un mensaje central contundente: priorizar alimentos reales y restringir los productos ultraprocesados con exceso de calorías, azúcares, sodio y grasas de baja calidad nutricional.

El documento elaborado por los Departamentos de Agricultura y de Salud y Servicios Humanos de ese país, introduce definiciones claras sobre calidad nutricional, densidad de nutrientes y patrones de alimentación sostenibles para la salud a largo plazo.

Desde PROFENI, un grupo de profesionales de la salud abocados al estudio de la nutrición infantil en Argentina, algunos de sus integrantes tomaron la nueva publicación para interpretar cuáles de aquellas recomendaciones pueden contribuir a mejorar el abordaje de la nutrición en nuestro país.

Las guías alimentarias de los distintos países se presentan en formatos diversos como pirámides, platos, gráficos circulares, textos y tablas, aunque comparten similitudes en cuanto a su contenido y enfoques sobre lo que es un patrón alimentario ideal.

Sin embargo, exhiben marcadas variaciones a partir de los contextos socioculturales y tradiciones. Por eso mismo, desde la citada entidad señalaron: “Nos propusimos aportar una mirada respecto de esas guías siempre en reconocimiento de esas diferencias, priorizando la idiosincrasia local, la disponibilidad de alimentos y los déficits nutricionales propios del contexto argentino como aspectos centrales para una correcta interpretación”.

Cuáles serían las prioridades

1. Proteínas: como primer aspecto, mencionaron que las nuevas guías refuerzan la importancia de priorizar diariamente alimentos ricos en proteínas y que ciertos grupos (adultos mayores, personas en descenso de peso, situaciones de sarcopenia) pueden requerir ingestas entre 1,2 a 1,6 gramos de proteína por kilo de peso corporal, tanto de origen vegetal como animal (carnes, lácteos, huevos, legumbres, frutos secos y semillas).

El consumo adecuado de proteínas es fundamental en todas las etapas de la vida: es clave para una infancia saludable, activa y con mejores oportunidades de desarrollo a lo largo de la vida. Es un macronutriente esencial para el crecimiento, el desarrollo de los músculos y para determinadas funciones cognitivas clave. Incorporar proteínas en cada comida ayuda a cubrir las necesidades nutricionales propias de cada etapa del crecimiento.

2. Lácteos: otro de los mensajes centrales corresponde a la reivindicación de la ingesta de lácteos. Al igual que las actuales de nuestro país, las nuevas guías norteamericanas recomiendan tres porciones diarias de lácteos. Esta indicación marca un cambio relevante respecto de años anteriores y reposiciona a los lácteos como aliados para cubrir requerimientos de proteínas de alto valor biológico, de calcio y de otros micronutrientes esenciales.

Reforzar el rol de los lácteos resulta clave en un contexto donde persisten déficits nutricionales: 8 de cada 10 personas no incorporan las 3 porciones de lácteos recomendadas en Argentina, el 70% de los niños no cubre la ingesta diaria aconsejada de calcio7 y más del 90%, no alcanza la de vitamina D. Aunque esta situación puede revertirse incorporando en la dieta alimentos como leche, queso y yogur.

3. Alimentos fermentados: además, el documento menciona explícitamente a la microbiota intestinal y a la salud intestinal, destacando rol de los alimentos fermentados, reconociendo su aporte a la diversidad de la microbiota, un factor clave en la salud intestinal y asociado a la prevención de enfermedades crónicas y a la salud inmunológica.

Los alimentos fermentados pueden ser fuente de microorganismos vivos y benéficos, cualidad que no tienen otros alimentos. La incorporación de algunos alimentos fermentados está prevista en todas las guías alimentarias infantiles y sostienen que deberían considerarse en el marco de una alimentación diversa.

“Inclusive hay publicaciones que ya proponen el concepto de ‘dosis diaria de microorganismos vivos’, dándole relevancia a la incorporación habitual de estos, presentes fundamentalmente en alimentos fermentados como el yogur”, especificó Gabriel Vinderola, doctor en Química, investigador del CONICET en el Instituto de Lactología Industrial (INLAIN, CONICET–UNL), docente de la Universidad Nacional del Litoral e integrante de PROFENI.

Desde PROFENI destacaron que las guías norteamericanas se ponen a la vanguardia. Muchos países ya incorporaron al yogur (entre otros lácteos) en sus guías alimentarias (Suiza, Canadá, Reino Unido, Australia, Japón, Suecia y Portugal, además de la Argentina, entre otros). Sin embargo, los beneficios que aportan a la salud los alimentos fermentados y probióticos no se tradujeron hasta ahora en una inclusión generalizada en las guías alimentarias de los países.

4. Frutas y verduras: el documento estadounidense promueve una alimentación que incluya tres porciones diarias de vegetales y dos de frutas, al igual que las argentinas, que sugieren cinco porciones, sin distinción. “Aquí, específicamente, hay una oportunidad para promover la diversidad alimentaria, considerando la amplia oferta en diferentes zonas del país y herencia cultural de cada lugar”, puntualizó el Prof. Sergio Britos , director del Centro de Estudios sobre Política y Economía de la Alimentación (CEPEA).

5. Grasas: respecto de las grasas, las guías reconocen que pueden utilizarse manteca o grasa vacuna para cocinar, aunque sostienen la recomendación de mantener las grasas saturadas por debajo del 10% del valor calórico total, con especial énfasis en limitar productos ultraprocesados.

“Aquí es necesario llevar claridad a la gente, porque no todas las grasas son iguales. La recomendación es priorizar aquellas de mejor calidad nutricional y consumirlas en cantidades adecuadas desde edades tempranas, como parte de una alimentación variada y equilibrada: aceite de oliva, frutos secos, semillas, palta, pescado, lácteos y huevos aportan ácidos grasos esenciales que favorecen el desarrollo del cerebro, la salud cardiovascular y la correcta absorción de vitaminas”, remarcó la Dra. Mónica Katz, médica especialista en nutrición, expresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición.

Desde la entidad concluyeron: «Pensar la alimentación desde la calidad, la diversidad y la evidencia científica es un paso necesario. Este nuevo documento nos invita a repensar el estado de las recomendaciones locales, considerando que estas deben constituir una herramienta de consulta y de utilidad para el diseño de políticas públicas que contribuyan a mejorar la salud de la población, a la luz del conocimiento actual, siempre teniendo como punto de partida nuestra cultura alimentaria y a las necesidades reales de la población argentina”.