Foto: Juan José García
Había que ganar y lo hizo. No importaba demasiado el cómo. Era vital sacar este partido adelante y lo logró. Resultaba importante conseguir la primera alegría en el torneo y la consiguió. Newell’s obtuvo algo de tranquilidad y sobretodo mucho oxígeno. La Lepra derrotó 1-0 a Gimnasia de Mendoza y el Coloso fue una fiesta aliviadora para todos: jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas.
¡¡ESTE SI VALE, WALTER, PODÉS GRITARLO TRANQUILO!! Mazzantti apareció SOLO por el segundo palo y la empujó para el agónico 1-0 de Newell’s ante Gimnasia de Mendoza.
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— SportsCenter (@SC_ESPN) March 21, 2026
Frank Kudelka entendió que tras el 0-5 con Lanús había que dar un golpe de timón importante. Y lo hizo con siete cambios. Cirugía necesaria al por mayor. Los primeros minutos fueron positivos para Newell’s. Incluso se puso en ventaja con un gol de Mazzantti, pero apareció el VAR, como contra Platense, y el grito de gol quedó en el olvido por uan posición adelantada del delantero.
Esa ventaja era crucial para la Lepra. Arrancar ganando desde el vestuario era un buen síntoma para detener el mal momento. De todos modos las gambetas de Núñez hicieron que la Lepra tenga esperanzas. Pero las terminaciones del ex Ferro no fueron las mejores. Y corrían los minutos y ese grito aliviador no llegaba. Entonces Gimnasia se comenzó a animar. Barlasina le ahogó el festejo a un lindo cabezazo de Módica y Rodríguez desperdició una contra que pedía red rival.
El final de la primera etapa fue a puro nervios, sin muchas ideas de ninguno de los dos. Y el 0-0 le calzó justo a dos equipos que carecen de jerarquía y que saben que un triunfo les costará sangre, sudor y lágrimas.
En el complemento Newell’s siguió siendo más ambicioso que el rival. Gimnasia se enamoró del 0-0 y fue la perdición para el Lobo mendocino. La Lepra se mostró paciente, sin importarle la ansiedad del hincha que llegado a la media hora empezó a meterle presión. Nunca se volvió loco. Siempre estuvo ordenado y disciplinado.
Ese tan ansiado gol no llegaba, pero la impresión era clara: cuánto podía aguantar Gimnasia. Si bien Newell’s no fue un equipo arrollador, contaba con mejores armas para meterle el golpe de nocaut. Y esa mano llegó a los 40 minutos. Sotelo, de buen ingreso, inició una jugada que derivó en un buen centro de Russo para la llegda en el segundo palo de Mazzantti. El desahogo fue general, porque este sí valía. No había forma de anularlo.
Los minutos finales fueron previsibles. Gimnasia se acordó de atacar, pero Barlasina mostró su mejor versión en el arco leproso y la defensa bancó la parada. Pitazo final de Zunino y llegó el alivio general. Newell’s logró su primer triunfo en el torneo y en el Coloso tras seis meses. Tres puntos que sirven para salir del fondo de la tabla general y para trabajar con cierta tranquilidad para lo que viene.