Una mujer de 38 años fue condenada a perpetua este viernes por ser la pieza necesaria en la calle para ejecutar un plan criminal que terminó con el asesinato a tiros por error de Verónica Almada en barrio Ludueña. En el brutal ataque cometido en febrero de 2022 también resultaron heridos su bebé de 6 meses y una muchacha.
El debate oral comenzó este martes y culminó en esta jornada cuando se conoció la sentencia a prisión perpetua para Samanta Vilches por parte del tribunal integrado por los jueces Lorena Aronne, Mariano Aliau y Eleonora Verón.
La fiscal Carla Ranciari estuvo a cargo de la acusación contra Vilches y en sus argumentos describió que no fue una simple espectadora, sino la encargada de operativizar las órdenes que su pareja, Fabio Alejandro Giménez, le enviaba a través de un teléfono celular desde su celda.
El objetivo de la emboscada
Según la investigación, Giménez y Vilches planearon asesinar a Jonatan «Peco» Almada, señalado por las investigaciones como el gerente de una estructura criminal que operó en barrio Ludueña bajo las órdenes de Matías «Pino» César desde la cárcel.
El 2022 fue el año más sangriento en la historia del departamento Rosario con un récord de 289 homicidios que quebró la marca de 2013 (264).
La organización de Almada, que respondía a Los Monos, mantuvo una disputa territorial encarnizada contra la banda de Francisco «Fran» Riquelme (ligada a Esteban Alvarado), conflicto al que se le atribuyen al menos 40 asesinatos en la zona noroeste.
Mientras el resto de los integrantes de su banda aceptaron condenas en abreviados, Peco es el único que llega a la instancia de juicio oral –tras la elevación de la causa resuelta en 2025– con un pedido de pena de 40 años de prisión por su rol como organizador de una asociación ilícita dedicada al narcomenudeo y las extorsiones. Jorge, padre de Peco y ex policía, junto a Brenda, otra hermana, ya fueron condenados en abreviados por integrar la organización.
Un plan que salió mal
El crimen fue cometido el 18 de febrero de 2022 alrededor de las 22 en una vivienda de las inmediaciones de Urquiza y Magallanes.

Para cumplir el objetivo, la Fiscalía argumentó que Samanta Vilches llevó a cabo las siguientes tareas:
- Constató el domicilio donde podía estar la víctima (Urquiza al 6000).
- Consiguió los vehículos para el traslado de los homicidas.
- Entregó las armas de fuego de calibres 9 y 22 milímetros.
- Pagó el dinero acordado a los ejecutores tras el ataque.
Sin embargo, cuando el Fiat Punto rojo pasó frente a la casa y los gatilleros dispararon unas 20 veces, el resultado no fue el esperado. Mataron a Verónica Natalia Almada, hermana de Peco, e hirieron a Brisa (22) y al hijo de Verónica, un bebé de apenas 6 meses.
Un cuentapropista del delito sin banderas
Este juicio reflotó el nombre de Fabio “Tartita o Lalo» Giménez (36), la pareja de Vilches. Este hombre, que ya fue condenado a prisión perpetua por este mismo hecho en un procedimiento abreviado, está definido por los investigadores como un regente de un microemprendimiento delictivo, ya que no pertenece a una sola estructura fija, sino que ofrecía servicios de violencia a distintos grupos.
Sus principales herramientas eran celulares ingresados ilegalmente a los pabellones. Con ellos, no solo manejaba a Samanta Vilches para que moviera armas y dinero, sino que también coordinaba a jóvenes para apretar comerciantes o ejecutar blancos marcados.
Sus condenas y antecedentes lo señalan como un especialista en organizar delitos desde el encierro:
- Crimen de Fino Ocampo: fue condenado a perpetua como instigador del asesinato de Nicolás “Fino” Ocampo (mano derecha de Alvarado) en abril de 2021. Giménez fue el reclutador de la «mano de obra» para ese ataque.
- Contrato con un empresario: recibió una pena de 11 años por el caso de Lucas Farruggia, un empresario de suplementos dietarios que lo contrató para «borrar del mapa» a un ex socio.
- Extorsiones polirrubro: tiene condenas por organizar balaceras y extorsiones contra comerciantes de Villa Gobernador Gálvez y el sur de Rosario, utilizando a sus parejas de turno para la logística en la calle.
- Robo Calificado: ya cumplía una condena previa por este delito cuando comenzó a ramificar sus negocios desde la Unidad Penitenciaria N° 3 y luego desde Coronda.
«Lamentablemente le tumbe todo»
Una de las pruebas más fuertes fue una escucha telefónica captada tras el crimen. En ella, uno de los tiradores le reporta a Giménez: «Para mí cumpa era él… pero igual lamentablemente le tumbe todo lo que había alrededor, amigo. Pobre la vieja (por Verónica) que cayó junto con él».

Vilches fue detenida el 27 de mayo de 2022, justamente cuando salía de visitar a Giménez en la cárcel de Coronda, la localidad cabecera del departamento San Jerónimo.
Un espiral de violencia que no perdona
El historial de Giménez también está marcado también por la sangre de sus allegados. En agosto de 2022, su madre, Catalina Aquino, fue asesinada a balazos en su casa. En 2019, su hermano Sergio Rubén también fue muerto a tiros por la banda de Claudio «Morocho» Mansilla.