La Unión Cívica Radical se prepara para participar este viernes en Santa Fe del Encuentro Nacional de Intendentes Radicales. La convocatoria reune a más de 300 jefes municipales y contará con la presencia de cuatro gobernadores del espacio: Gustavo Valdés, Alfredo Cornejo, Carlos Sadir y Leandro Zdero.
Los mandatarios serán recibidos por el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, quien oficiará de anfitrión junto al presidente del partido a nivel nacional e intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, y el titular de la UCR provincial, Felipe Michlig.
La agenda contempla actividades por la mañana, un tramo central al mediodía en el que se prevee contar con la exposición de los gobernadores y un cierre por la tarde.
Desde la organización señalaron que intendentes y presidentes comunales de todo el país compartirán experiencias, herramientas y desafíos de gestión, con el objetivo de fortalecer las administraciones locales mediante planificación, responsabilidad y respuestas concretas.
Tras las palabras iniciales, se desarrollarán dos exposiciones: “Comunicación en el mundo actual y el rol de la política local”, a cargo de Rosendo Grobocopatel, y “Descifrando la economía 2026”, que brindará el economista Santiago Bulat.
El cierre incluirá la mesa debate “La Universidad y los gobiernos locales. Herramientas para la gestión”, encabezada por el rector de la Universidad Nacional del Litoral, Enrique Mammarella, y su par de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci.
La actividad radical se desarrollará en un escenario de fuerte movimiento político nacional, en medio de las iniciativas impulsadas por el gobierno de Javier Milei, varias de ellas en debate en el Congreso.
Este mismo viernes, el Senado tiene previsto tratar proyectos que generaron alta tensión política, como la reforma laboral y la ley penal juvenil. En la Cámara Alta, la UCR cuenta con diez bancas, entre ellas las de los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto.
En la estrategia oficialista figura llegar al 1° de marzo, fecha de apertura de sesiones ordinarias, con ambas iniciativas aprobadas para que el Presidente pueda presentarlas como logros de peso político, lo que implicará negociaciones con distintos sectores no peronistas, entre ellos el radicalismo.