Un bebé de un año quedó internado en el Hospital de Niños Zona Norte luego de ingerir, según su madre, el ansiolítico clonazepán en la casa donde vive con su familia, en la zona noroeste de Rosario. El parte médico oficial indica que el pequeño permanece estable y que se lo trató con medicación para reducir la absorción de la sustancia.
La ingesta accidental del benzodiazepínico ocurrió durante la noche de este jueves en su casa de la zona de Cullen y Ugarte, en barrio Nuevo Alberdi.
De inmediato, la madre del bebé pidió asistencia médica. La mujer dijo que ante la demora de la ambulancia del Sies, el abuelo del pequeño lo llevó en un vehículo particular hacia el hospital que está frente al parque Alem. Ese trayecto fue acompañado por un móvil del Comando Radioeléctrico.
La madre del niño, de nombre Yahiel, relató que el episodio fue alrededor de las 20, y que no podía determinar qué cantidad de fármaco había llegado a tomar su hijo.
Fuentes médicas del hospital de niños señalaron que el bebé no presentaba signos evidentes de intoxicación, pero que igual, ante el testimonio de sus familiares, le dieron un tratamiento preventivo ante la presunción de la ingesta del fármaco. Yahiel, confirmaron, tuvo una evolución favorable.
Fuentes médicas indicaron que la rápida reacción de la madre fue determinante para evitar consecuencias más graves, ya que este tipo de fármacos actúan directamente sobre el sistema nervioso central y pueden resultar especialmente peligrosos en niños pequeños.
Peligroso sin control
El clonazepam suele indicarse en niños para casos de epilepsia y trastornos de pánico, pero tiene alto riesgo de efectos adversos graves como sedación profunda, depresión respiratoria y adicción.
Se debe administrar únicamente bajo estricta supervisión médica, siendo la automedicación extremadamente peligrosos. Pueden llegar al coma o incluso la muerte.
El mal uso, abuso, o consumo accidental de ese ansiolítico y anticonvulsivo puede inducir sedación profunda, mareos, ataxia (falta de coordinación motora), y reacciones alérgicas graves.
Para los menores, en el caso de prescripción profesional, se administra en gotas generalmente mezcladas con agua o alimentos. Y si es en presentación de grajeas, con trituración.