Un insólito blooper digital escaló este fin de semana hasta convertirse en un escándalo político y diplomático. El presidente Javier Milei, envalentonado por los últimos datos de la macroeconomía, viralizó y celebró de forma reiterada en su cuenta de X (antes Twitter) un presunto «Mapa del crecimiento de Argentina». Sin embargo, la pieza gráfica resultó ser un burdo diseño apócrifo plagado de gravísimos errores geográficos: borró por completo a la provincia de Tucumán, omitió las Islas Malvinas y ensayó un extraño recorte suprimiéndole a Santa Fe su histórico «taco» de la bota.
La estrategia discursiva del ecosistema libertario buscaba demostrar de manera visual que la reactivación económica de marzo de 2026 alcanzaba a casi todo el territorio nacional, con la única excepción de la provincia de Buenos Aires. El territorio bonaerense aparecía pintado de rojo con una marca de -0,2% y la inscripción «conurbano», el blanco predilecto de las críticas oficiales.
Sin embargo, el apuro por instalar el relato de la reactivación provincial en redes sociales dejó en evidencia la falta de controles elementales de edición y chequeo por parte del equipo de comunicación presidencial.
Un «alucine» de IA y el desmentido académico
El diseño presentaba una catarata de errores técnicos y de representación territorial que hacían lucir a las provincias totalmente desproporcionadas. El boceto atribuía los datos a un supuesto Informe Económico Mensual del IAE Business School.
La mentira duró poco. Ante la masiva circulación del gráfico, la prestigiosa institución educativa emitió un comunicado oficial de aclaración pública para ratificar de forma tajante que la pieza propagandística «no fue elaborada por el IAE ni forma parte de ninguno de sus informes». Todo indica que se trató de un «alucine» de alguna herramienta de Inteligencia Artificial generativa que fue tomado como fuente seria por el esquema de difusión oficial.
La cámara de eco y el «fuego amigo»
Uno de los principales impulsores del posteo fue Felipe Núñez, asesor clave del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aprovechó el mapa deformado para militar los supuestos beneficios del RIGI y fustigar al gobernador bonaerense: «El gobernador Kicillof tiene que dejarse de joder y empezar a promover inversiones (…). Los bonaerenses no pueden esperar tanto tiempo».
A la ola de réplicas y retuits de Milei se sumaron el ex CEO del HSBC, Gabriel Martino, y el siempre polémico embajador ante la Unión Europea, Fernando Iglesias, quien le espetó a Kicillof: «Movete, chiquito, movete».
La gravedad de publicar un mapa oficial de la República Argentina sin las Islas Malvinas y con la amputación de una provincia entera no pasó desapercibida, incluso dentro del propio oficialismo. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, fue el encargado de encender las alarmas con una fuerte crítica interna en sus redes: “Miren bien antes de publicar un mapa hecho con IA. ¡Falta Tucumán! Ni hablar de las formas geográficas de las provincias. ¡Pierde seriedad así!”.