Por Valentina Conte y Milena Conti
“Jueces y fiscales, protejan a las infancias de los abusos sexuales”. Ese texto, en un cartel desplegado la mañana de este jueves frente a la sede de los Tribunales Provinciales resume el reclamo de la Asamblea Lesbotransfeminista de Rosario. Fue durante una movilización que hizo foco en el riesgo que significa el proyecto presentado por la senadora nacional por Santa Fe Carolina Losada para endurecer las penas sobre las llamadas “falsas denuncias” en situaciones de abusos sexuales y violencias de género.
Del acto en Balcarce y avenida Pellegrini participaron referentes políticos como Norma López, Mercedes Meier, Majo Poncino y Gabriela Sosa.
Con la metáfora de sus bocas tapadas, los carteles y una necesidad en común, se congregaron para proteger a las infancias y adolescencias. Fueron decenas de mujeres que pidieron la no aprobación del proyecto de Losada. Y sumaron el respaldo a las tres psicólogas rosarinas denunciadas por supuestos “falsos informes” en casos de presuntos abusos.
Gabriela Sosa, referente de Mumalá, explicó a El Ciudadano: “Todo obedece a una estrategia antiderechos que es defender a los abusadores, defender a los violentos y que nosotras estemos calladas. […] No hay una distancia ni están inscriptos en claves diferentes las intenciones de (el ex ministro de Justicia de Nación) Mariano Cúneo Libarona de eliminar el femicidio del Código Penal con las intenciones de Losada operando con este proyecto de falsas denuncias”.
Viviana Della Siega, militante que integra la Campaña por el Derecho al Aborto, explicó que la figura de la denuncia falsa ya existe en el Código Penal, por lo que el proyecto de Losada apunta, dijo, a una “política de miedo” para aquellos profesionales o madres que se atrevan a denunciar.
La concejala Majo Poncino leyó frente a los Tribunales el documento elaborado por las integrantes de la Asamblea, que expone una campaña destinada a “desinformar a la población para instalar la idea de que las denuncias de abuso sexual en niños, niñas y adolescencias son falsas y que los varones denunciados son en realidad las víctimas”.
El documento destaca que estos discursos “se difunden en redes a través de influencers o cuentas falsas relatos sobre una supuesta ‘masculinidad en peligro´”.
El reclamo continúa. “Romper ese silencio es una victoria colectiva que no pensamos entregar” afirmaron las integrantes del colectivo.