El suboficial Oscar “Chimi” Valdez, de 32 años y oriundo de Vera, murió este miércoles en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde permanecía internado desde el lunes al mediodía tras haberse disparado en la cabeza en la Jefatura de la Unidad de Policía de la Regional II Rosario, ubicada en Ovidio Lagos al 5200.
Familiares, amigos y colegas despidieron en sus restos en medio de un clima de tensión entre el gobierno y los uniformados. Los reclamos que también incluyen al personal del Servicio Penitenciario se centran en mejores condiciones para la atención de la salud mental y más recursos para la fuerza, entre ellos el salario.
El caso que conmocionó a la fuerza
El suboficial trabajaba en la sección de Cuerpo Guardia de Infantería (CGI) en Rosario desde 2019, y estaba con carpeta médica psiquiátrica, por lo que no tenía su arma reglamentaria.
Voceros relacionados con el caso indicaron que este lunes, pasadas las 11, el suboficial estaba en la sede de Infantería cuando le sacó el arma de fuego a una compañera, salió a la puerta y se disparó en la cabeza.
Valdéz fue trasladado al Heca donde permaneció internado en gravísimo estado hasta este miércoles cuando los médicos informaron que había fallecido.
Las tareas de rigor, que implicaron peritajes sobre la mecánica y la toma de testimonios, estuvieron a cargo del personal del Gabinete de Criminalística bajo las órdenes del fiscal en turno. La principal hipótesis es la de suicidio.
Los restos del suboficial fueron acompañados en la mañana de este jueves por una caravana de patrulleros con las luces y sirenas prendidas por la avenida de Circunvalación para despedirlo antes de su trasladado al cementerio de la localidad de Vera.
La salud mental en la fuerza
En medio de esta situación de malestar, este martes el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, hizo declaraciones en la sede local de Gobernación donde precisó que actualmente 560 empleados policiales se encuentran bajo seguimiento psicológico en la provincia (sobre un total de 25 mil uniformados) y que existen convenios con el Ministerio de Salud para garantizar tratamientos sin copago a través de Iapos.
Cococcioni también se refirió a la situación económica de los empleados policiales. “Santa Fe tiene objetivamente sueldos bastante respetables en comparación con otras provincias”, señaló. Aunque reconoció que “siempre se puede mejorar”, sostuvo que la mejora salarial está atada a la antigüedad y ascensos, y que los detonantes de crisis subjetivas de los policías suelen ser “situaciones personales, familiares o deudas que no están atadas al parámetro general de la remuneración”.