Por José Odisio
Newell’s tuvo un mal comienzo de torneo. Un punto en cuatro partidos es una cosecha que nadie esperaba, aunque el fixture era complicado y podía suponerse que no iba a ser fácil conseguir buenos resultados, mucho más para un equipo en reconstrucción con nuevos entrenadores y diez refuerzos.
Y como sucede siempre que los resultados no aparecen, surgen algunos cuestionamientos externos. Mucho más en este Newell’s que trae en la mochila un 2025 espantoso donde peleó el descenso y no gana de local desde septiembre.
La dirigencia es nueva y en 45 días hizo más de lo que se podía. Incluso en un mercado de pases donde tuvo que ingeniarse económicamente para traer los refuerzos que los entrenadores pidieron. Por eso no hay cuestionamientos hacia ellos, salvo aquellos que operan políticamente.
Tampoco hay críticas fuertes hacia Roberto Sensini, responsable de la elección de los entrenadores. El Director Deportivo habló la semana pasada y mostró calma a pesar del mal comienzo. Y explicó las razones de este apoyo a la dupla Orsi-Gómez. «Sabemos la capacidad de trabajo y confiamos en que los resultados van a llegar. Es un equipo nuevo, no es fácil hacerlo funcionar rápido. Lógicamente queremos ganar y entendemos a los hinchas, pero nosotros debemos estar seguro de las decisiones que tomamos. Si fueran diez fechas y la realidad sería esta, ahí sí estaríamos más preocupados», confió Sensini.
Y esa es la realidad. Orsi-Gómez tienen respaldo total de la dirigencia. No hay nadie que piense distinto. Cualquier rumor sobre técnicos sondeados o descontento con la dupla no tienen sustento real. Hoy los entrenadores pueden trabajar sin la presión de un resultado inmediato.
Obviamente en el fútbol todo puede cambiar. Pero al menos hasta el Clásico no habrá ninguna situación de peligro para Orsi-Gómez. En el medio la Lepra jugará con Riestra y Banfield de visitante y Estudiantes en el Coloso. Y ahí todos esperan que llegue la victoria.