Cómo lavar los repasadores de cocina sin usar la lavadorropas
Los repasadores son elementos que usamos todos los días en la cocina. Sirven para secar nuestras manos, limpiar utensilios y mantener la casa ordenada. Sin embargo, con el uso frecuente, se ensucian y pueden acumular malos olores si no los lavamos de forma correcta y periódica.
A continuación, te contamos un método rápido y efectivo para limpiar tus repasadores sin necesidad de usar el lavarropas.
Por qué es importante lavar los repasadores
Los repasadores acumulan rápidamente restos de grasa, comida, moho y gérmenes. Por eso, mantenerlos limpios no solo es una cuestión de higiene, sino también de salud.
El método que te presentamos combina agua caliente, jabón y limón, logrando:
Limpieza profunda
Desinfección natural
Cuidado de las fibras de algodón o lino
Además, se usan productos económicos y fáciles de conseguir.
Paso a paso para lavar tus repasadores
Llena una olla grande con agua suficiente para cubrir todos los repasadores.
Añade una cucharada de jabón, como jabón rallado o ecológico sin químicos agresivos.
Agrega jugo de limón al agua. Esto ayuda a eliminar malos olores y tiene propiedades desinfectantes naturales.
Opcional: añade ralladura de limón para potenciar el aroma y su acción limpiadora.
Lleva la mezcla a ebullición y, cuando hierva, introduce los repasadores uno por uno con pinzas.
Deja hervir entre 10 y 15 minutos, tiempo suficiente para desincrustar la suciedad y eliminar olores.
Retira los repasadores y escurre el agua sucia. Observarás cómo cambia de color por la suciedad que se ha soltado.
Enjuaga con agua limpia para eliminar restos de jabón y productos.
Cuelga al aire libre para que se sequen. La luz del sol potencia la desinfección y ayuda a eliminar olores.
Este método funciona porque combina el calor del agua, que desincrusta la suciedad; el jabón natural, que limpia sin dañar las fibras; y el limón, que desinfecta y neutraliza los malos olores.
¿Cada cuánto hay que lavar los repasadores?
Uso con alimentos crudos (carne, pescado o vegetales): lavar todos los días.
Uso general (limpieza de superficies, pequeños derrames): lavar cada 1–2 días o cuando huelan mal o estén sucios.
Mantener tus repasadores limpios no solo prolonga su vida útil, sino que también asegura una cocina más higiénica y agradable. Con este truco natural y económico, tendrás repasadores impecables sin esfuerzo ni lavadora.