El último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) expone una marcada y generalizada retracción de la actividad manufacturera durante 2025 en Santa Fe. En diciembre, la actividad fabril se desplomó un 9,8% interanual y retrocedió 3,9% frente a noviembre. Según el informe, el 68% de las ramas industriales registraron caídas. Este deterioro opacó el leve crecimiento acumulado del 1,3% en todo el año y dejó a la producción provincial 8,7% por debajo de los niveles de 2022.
Las caídas más significativas se midieron en la producción siderúrgica, automotriz y de maquinaria agrícola. Las causas enumeradas por el informe son la menor demanda en el mercado interno por el escenario recesivo, el mayor ingreso de productos importados en condiciones ventajosas respecto de la producción nacional por las medidas de apertura del Gobierno nacional y los elevados costos financieros.
INFORME FISFE N° 156 | DICIEMBRE DE 2025 by Claudio de Moya
El estudio destaca la situación financiera crítica que atraviesan las empresas. Una prueba de ello es el incremento drástico en el volumen de cheques rechazados. En diciembre último, creció un 205% interanual y un 311% el monto nominal involucrado. Además, el 23,7% de las empresas industriales considera que su situación financiera actual es «mala».

Menos producción = menor empleo
La caída de la producción se traduce en el deterioro del empleo industrial, con una pérdida sostenida de puestos de trabajo. Entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, la industria manufacturera provincial perdió 7.714 trabajadores cubiertos. En porcentaje, es una caída del 5,6% en ese período. Solo en octubre, la pérdida interanual fue de 0.8%, lo que en términos absolutos significa 1.100 trabajadores en la calle.
Estas cifras se corresponden con el cierre de 292 empresas industriales, un retroceso del 4,9% en el parque empresarial fabril.
No es solo la provincia: el informe destaca que el empleo asalariado registrado en el sector privado fabril a nivel nacional suma 20 meses consecutivos de caída interanual, desde marzo de 2024.
Los sectores más afectados por la pérdida de empleo son las ramas de Textiles, Calzado, Metalmecánica y Automotriz.
Las caídas
Las ramas de actividad de mayor contribución al producto industrial en la provincia de Santa Fe presentaron en diciembre de 2025 los siguientes
resultados en relación al mismo mes del año anterior:
- Industria siderúrgica (+19,3%)
- Papel y productos papel (+6,6%)
- Maquinaria de uso general (+5,5%)
- Molienda de cereales (+4,3%)
- Maquinaria de uso especial (+3,9%)
- Carrocerías-Remolques (+2,2%)
- Fiambres y embutidos (+1,5%)
- Edición e impresión (-2,4%)
- Carne vacuna (-4,3%)
- Productos lácteos (-4,6%)
- Productos metálicos para uso estructural (-7,3%)
- Muebles y colchones (-8,3%)
- Productos de metal y servicios de trabajo metales (-9,0%)
- Prendas de vestir (-11,7%)
- Manufacturas de plástico (-12,4%)
- Molienda de oleaginosas (-17,4%)
- Autopartes (-17,7%)
- Maquinaria agropecuaria (-22,8%)

De 2023 hasta acá: derrumbe
Un conjunto mayoritario de 48 ramas industriales, sobre un total de 60 relevadas por Fife mostraron en 2025 un nivel de producción inferior al registro del año 2023.
Entre las más afectadas se encuentra un numeroso subgrupo integrado por 32 actividades fabriles que sufrieron bajas de producción mayores al 10,0%. Entre ellas, vehículos automotores, industria siderúrgica, productos textiles, tratamiento y servicios de trabajo de metales, curtido de cuero, calzado, aparatos de uso doméstico, fundición, maquinaria agropecuaria, pinturas, manufacturas de plástico, papel, detergentes y jabones, edición e impresión, materias primas plásticas y caucho sintético y bebidas.
En paralelo, 25 ramas industriales registraron bajas interanuales de producción consecutivas en 2024 y 2025.
El segmento de industrias con resultados positivos entre 2023 y 2025 se conforma por: molienda de oleaginosas, motocicletas, transformadores eléctricos, molienda de cereales, muebles, fiambres y carne aviar.



Primarización de exportaciones y retracción del mercado interno

La industria siderúrgica fue uno de los rubros más golpeados directamente. La caída de la demanda interna de productos siderúrgicos, derivada de la paralización de la obra pública nacional y la menor actividad en la construcción y la manufactura, mantuvo la producción en mínimos históricos, con una producción de acero por debajo de las 700 mil toneladas.
La contracción del mercado interno se vio agravada por un incremento sustancial en la importación de bienes de consumo (+44,6%), lo que generó una competencia desventajosa para la producción nacional en un contexto de ventas deprimidas.
En consonancia, se relevó otro componente del modelo económico nacional que afectó a la industria santafesina: la primarización de las exportaciones. Es una tendencia preocupante que refleja un avance de los productos básicos y pérdida de volumen de las manufacturas de origen industrial (MOI) con valor agregado.
Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) con origen en Santa Fe registraron en 2025 una caída de 9,8,% en volumen y una baja de 1,7% en valor. Productos químicos (biodiésel), plásticos, caucho y metales comunes y sus manufacturas enfrentaron bajas en peso y valor.
Por contrapartida, en 2025 las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) con origen en Santa Fe presentaron una mejora de 4,3% en volumen aunque de solo 1,2% en valor.
Por su parte, en valor de las exportaciones de harina y pellets de la extracción del aceite de soja sufrió un descenso de 1.117 millones de dólares. El segmento de productos de molinería también acusó una fuerte disminución en volumen y valor.
En 2025 la participación de las exportaciones MOI en el total provincial cayó a sólo un 9,2% siendo la relación más baja de la serie histórica. El mejor desempeño relativo de las exportaciones de productos primarios respecto de los manufacturados puso en evidencia los rasgos de mayor primarización.