Aunque no con la gravedad de otras localidades del sur santafesino, Rosario sufrió las consecuencias del fuerte temporal desatado entre la noche de miércoles y la madrugada de este jueves. Más que la lluvia, el problema fue el viento: ráfagas de hasta 84 km/h causaron caídas de árboles y columnas, además de problemas en el tendido eléctrico y voladura de chapas, entre otros inconvenientes.
En la mañana de este jueves se contabilizaron más de 100 reclamos. El director general de Gestión de Riesgo y Protección Civil, Gonzalo Ratner, detalló las características del fenómeno: «Comenzó con ráfagas de viento fuertes, con una racha que alcanzó los 84 kilómetros por hora». Ese fue el mayor causante de inconvenientes, agregó: «Tuvimos mucha actividad eléctrica en el comienzo y después una lluvia que, si bien no fue intensa, fue persistente”. El acumulado de agua caída en el centro de la ciudad fue de 23 milímetros.
Como ya es habitual en estos casos, el agua de lluvia aflojó suelos y debilitó el agarre de raíces y columnas. Hacia las 9, ya sumaban 45 reclamos por árboles y ramas caídas, 10 por columnas caídas o torcidas con riesgo, y cuatro por voladuras de chapas y carteles.
Cayó un transformador de la EPE
Un hecho impactante sucedió en el noroeste. En barrio Casiano Casas y Miller, un transformador de media a baja tensión de la EPE, montado sobre columnas, cayó sobre el frente de una vivienda al ceder sus soportes.

Ratner aclaró que “las cuadrillas están trabajando en el operativo de emergencia» y que «a partir del mediodía ya salimos de la zona de riesgo en cuanto a alertas y la situación climática tiende a ir mejorando».
«Es una mañana para tomar con mucha calma, evitar traslados», insistió el funcionario. Y confirmó que a pesar del paro nacional dispuesto por la CGT, las cuadrillas municipales trabajan para retirar árboles caídos y enderezar columnas. Lo mismo, reiteró que el número de emergencia 103 está operativo para realizar los reclamos telefónicos.