Una banda de cuatro encapuchados perpetró un millonario asalto la madrugada del jueves en dos viviendas del exclusivo Club de Campo El Paso, en la periferia de Santa Fe, tras cortar el alambrado perimetral. Los delincuentes se alzaron con un botín de 20.000 dólares, 10 millones de pesos y joyas, mientras en uno de los domicilios había menores de edad presentes.
Doble robo en el Club de Campo El Paso
La madrugada del jueves, alrededor de la 01:30, el Club de Campo «El Paso», ubicado en jurisdicción de la Subcomisaría 15°, fue escenario de un violento doble asalto. Una banda de delincuentes, actuando con notable coordinación y extrema violencia, irrumpió en dos propiedades, apoderándose de un cuantioso botín.
Se pudo establecer que al menos cuatro hombres, encapuchados y provistos de armas de fuego, ingresaron al predio. Su primer objetivo fue una vivienda situada en la calle Los Ceibos. Allí, sorprendieron a sus moradores, un matrimonio, a quienes, bajo permanentes amenazas, redujeron y maniataron utilizando cordones de zapatillas. Los malhechores realizaron un exhaustivo registro del inmueble y lograron sustraer 20.000 dólares, 10 millones de pesos en efectivo, diversas joyas de oro, electrodomésticos y un teléfono iPhone 16 Pro.
Replicaron el accionar en otro domicilio
No conformes con el primer golpe, la banda se dirigió a otro lote ubicado en la calle Los Timbúes. En esta segunda propiedad, se encontraba otro matrimonio junto a sus hijas menores de edad. La secuencia delictiva replicó la anterior: los delincuentes ingresaron violentamente, amenazaron a la familia con armas de fuego y los inmovilizaron con cordones en una de las habitaciones. En este caso, el foco de la sustracción fueron diversas joyas de oro.
Investigadores señalaron que ambas residencias carecían de sistemas de alarma privada y cámaras de seguridad internas, lo que facilitó el accionar impune de los asaltantes.
Pistas clave para la investigación
El alerta al 911 se recibió aproximadamente a las 02:30, lo que motivó el despliegue de personal de la Unidad Regional I (URI). Durante la inspección del perímetro del country, los efectivos policiales descubrieron un corte en el alambrado perimetral que comunica con el exterior del predio, presunto punto de acceso y escape de la banda.
Peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) realizaron las tareas de rigor en ambas escenas. En una de las viviendas se habrían recolectado elementos de interés que podrían aportar a la pesquisa. Este hallazgo, sumado al relevamiento de las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en el ingreso principal al country, constituye la base de la investigación para dar con el paradero de los autores del hecho.