La pantalla del celular puede ser una ventana de oportunidades, pero también una trampa invisible. Esta semana la Justicia federal de Rosario dictó la prisión preventiva por 90 días para GGN, un hombre de 30 años acusado de montar una estructura de explotación sexual digital que operaba bajo una fachada de profesionalismo y «exclusividad» para el extranjero.
El juez de garantías Carlos Vera Barros hizo lugar al pedido del equipo fiscal, confirmando que la libertad del imputado ponía en riesgo la investigación, sobre todo porque el acusado no se detuvo ni siquiera cuando supo tuvo su primera acusación por este delito el año pasado.
La ardid del «solo para exportación»
El anzuelo era siempre el mismo: G.G.N. contactaba a chicas de entre 18 y 19 años –muchas de ellas en su primer contacto con el mundo laboral y de distintas provincias– a través de un perfil de Instagram llamado “Argentina Casting” o “AC”.
Les ofrecía dinero por filmar videos de contenido sexual con una promesa que funcionaba como sedante para el miedo o la vergüenza: sólo la iba a vender en el exterior.
Sin embargo, la investigación determinó que el material terminaba en plataformas globales sin restricción y, lo que es peor, circulaba en grupos de Telegram y WhatsApp de Rosario y otras ciudades del país.
Una de las declaraciones dio cuenta que se enteró por un conocido de que su video era promocionado por grupos de las aplicaciones de mensajería mencionadas. El impacto fue devastador: mensajes de desconocidos pidiéndole sexo por Instagram, por lo que también filtró su identidad, que llevó a un daño psicológico que la obligó a cerrar sus redes sociales.
Imputado, pero en actividad
Lo que más llamó la atención de los investigadores fue la impunidad del acusado. GGN ya había sido imputado en julio de 2025 por tres denuncias. En aquel momento pagó una fianza de 20 millones de pesos y quedó en libertad. Pero lejos de retroceder, cambió sus perfiles de Instagram y siguió su búsqueda de nuevas víctimas.
Con la evidencia reunida, el 29 de julio de 2025 el equipo del Ministerio Público Fiscal (MPF) llevó a cabo la primera audiencia de formalización de la investigación preparatoria en la que GGN quedó imputado por los casos de trata sexual que involucraban a las tres primeras víctimas. Tras el requerimiento del MPF, el juez interviniente dispuso como medida cautelar una caución real de 20 millones de pesos.

El Departamento de Trata de Personas de la Policía Federal Argentina (PFA) continuó con las recolección de evidencias y encontró que el acusado había cambiado de perfiles de Instagram y de plataforma para captar la voluntad de mujeres a los fines de producir material de contenido sexual y comercializarlos.
En ese marco, identificaron al menos a cinco nuevas víctimas y lo detuvieron el miércoles 25 de marzo de la semana pasada.
Algunas de ellas declararon en Cámara Gesell –otras lo harán en los próximos días– y contaron que habían sido engañadas para acceder a grabar los videos que no solo se veían en el extranjero, sino que también se viralizaron en diversas plataformas y aplicaciones, con alcance incluso en sus entornos familiares y afectivos, lo que les generó situaciones de angustia y afectaciones en su salud psicológica.
Por esta reincidencia mientras el proceso estaba abierto, el equipo integrado por el fiscal general Javier Arzubi Calvo, la fiscal general interina Soledad García y los fiscales coadyuvantes María Virginia Sosa y Andrés Montefeltro, solicitó la detención efectiva que ahora se cumple.
El «hombre orquesta»
Según la acusación, el imputado hacía todo el trabajo solo. Él mismo:
- Buscaba a las jóvenes por redes sociales.
- Alquilaba departamentos temporarios o habitaciones de hotel para los encuentros.
- Filmaba con equipos propios.
- Editaba los videos, los subía a las plataformas y los promocionaba activamente.
Para los fiscales, esto no son hechos aislados, sino “un dispositivo organizado de trata de personas adaptado a la era digital”.
El engaño no solo estaba en el destino de los videos; a algunas víctimas les hacía firmar contratos que no las dejaba leer y hasta usaba nombres falsos como “Liam” o “Elion” como también explotaba ese material de forma infinita.
Perspectiva de género en la Justicia
La Unidad Fiscal Rosario remarcó que el acusado elegía un perfil específico: mujeres muy jóvenes, recién salidas de la adolescencia y en situación de vulnerabilidad económica como también simbólica.
Los y las representantes del MPF que intervienen en el caso señalaron que, “al apropiarse de su imagen y de su identidad digital en una versión sexualizada construida y comercializada por él ejerció una forma particularmente grave de cosificación, en la que las víctimas dejan de ser sujetos de derechos para convertirse en un producto monetizable y disponible para el consumo anónimo y masivo”.
Si tenés información, denunciá
Hasta ahora identificaron ocho víctimas, pero la Unidad Fiscal Rosario sospecha que hay muchas más en Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Jujuy y Misiones.
Si pasaste por una situación similar con los perfiles mencionados o conocés a alguien que necesite ayuda, podés comunicarte con el Ministerio Público Fiscal:
- Teléfono: +54 9 341 2859127
- Correo: atencionvictimas-ros@mpf.gov.ar