El regreso de Amaia Montero, de 49 años, a los escenarios continúa generando un enorme revuelo y por esta horas, ella misma pone en duda su continuidad en la banda a la que regresó luego de dos décadas.
El sábado último, la artista reapareció en el Bilbao Exhibition Centre ante miles de seguidores y fanáticos de la icónica banda y volvió a sentirse la gran reina del pop español. Después de haber “bajado al mismísimo infierno” en tiempos de su retiro y carrera solista, tal como ella misma confesó hace unos días, la cantante afrontaba esta nueva etapa con mucha ilusión.
Sin embargo, ahora estaría completamente hundida y preocupada. ¿El motivo? La oleada de críticas recibidas en redes sociales por su actuación.
Al parecer, Amaia estaría “absolutamente devastada” y la gira de La Oreja de Van Gogh se encontraría ahora en peligro. “Según su entorno, Amaia está totalmente devastada. Su entorno dice sobre las críticas en redes sociales: ‘Estáis siendo tan duros, crueles y tremendamente destructivos como lo fuisteis hace un tiempo cuando lo pasó tan mal’. Me hablan de un bajón monumental ahora mismo de Amaia tras ese concierto. Antes de empezar ella estaba pletórica, con mucha ilusión y parece que esa ilusión ahora mismo se ha transformado en todo lo contrario. También, según su entorno, no esperaba una reacción tan dura al día de hoy, incluso se está planteando si será capaz de continuar toda la gira. Si sigue esta presión de aluvión de críticas, lo dudamos. El problema, me dicen, es que ella lo lee absolutamente todo”, explicó un colaborador de la cadena española de tevé Telecinco.

De hecho, la propia Amaia pidió disculpas al público tras interpretar “Todos estamos bailando la misma canción”, un tema que, según reconoció, no le salió como esperaba. “Ha sido la primera vez en las alturas y me ha quedado un poco rara. Me subo y lo hago fatal, soy consciente. Pero sólo se vive una vez y lo voy a vivir con vosotros”, confesó desde el escenario.
Su compañero Xabi San Martín, otro histórico de la banda, intentó tranquilizarla asegurando que había estado “muy bien, increíble”. Sin embargo, Amaia, consciente de que la actuación no había sonado igual que durante los ensayos, respondió con sinceridad: “Yo sé que no”.