Irán presentó este lunes una propuesta a Estados Unidos para poner fin a la guerra, mientras que el presidente Donald Trump, quien extendió hasta el martes su ultimátum para reabrir el estrecho de Ormuz, amenazó al país persa con aniquilarlo “en una sola noche”. Trump presiona cada vez más fuerte para que las autoridades iraníes vuelvan a abrir este paso clave de la región del Golfo, una vía marítima por donde transitaba un 20 por ciento de las exportaciones de petróleo antes de la guerra. Según informaron medios iraníes, las instalaciones petroquímicas de Pars Sur en el sudoeste de Irán, que albergan las mayores reservas mundiales de gas natural, fueron alcanzadas por un ataque aéreo israelí-estadounidense.
“Tengo el mejor plan, pero no les diré cuál es”
La propuesta de paz iraní llegó a Washington a través de Pakistán y consta de 10 puntos, entre los que se encuentran el fin de las hostilidades en la región, un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz y el levantamiento de las sanciones, de acuerdo con la agencia estatal IRNS, que dijo haber tenido acceso al documento. Teherán rechaza así un alto el fuego y subraya la necesidad de un fin permanente de la guerra que tenga en cuenta sus propias consideraciones.
Estados Unidos había entregado una propuesta de 15 puntos a través de Islamabad a la República Islámica hace dos semanas, que el gobierno iraní calificó como excesiva. Trump afirmó que la propuesta de Irán es “significativa”, pero consideró que no es suficientemente buena. “Hicieron una propuesta, y es una propuesta importante, un paso significativo. No es suficientemente buena, pero es un paso muy significativo”, dijo el mandatario a los periodistas en la Casa Blanca.
Trump reafirmó que todo Irán “puede ser aniquilado en una noche” y que eso podría suceder si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz, un paso que el gobierno iraní mantiene parcialmente cerrado tras el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes el pasado 28 de febrero. Por allí pasa una parte importante de los hidrocarburos que se exportan globalmente.
“No puedo decirte, no lo sé”, respondió Trump a periodistas cuando fue consultado en la Casa Blanca sobre su próxima decisión en el conflicto, después de que en la última semana haya dicho que “está llegando a su fin” y luego se contradijera asegurando que va bombardear a la nación islámica hasta llevarla “a la edad de piedra”. Posteriormente el mandatario fue consultado nuevamente sobre las propuestas de paz que se plantearon desde Irán y respondió diciendo: “Tengo el mejor plan de todos, pero no les diré cuál es”.
El ejército de Irán aseguró que la “retórica arrogante” de Trump no altera sus planes. “La retórica grosera y arrogante, así como las amenazas infundadas del desquiciado presidente estadounidense, que se encuentra en un callejón sin salida y justifica las sucesivas derrotas del ejército estadounidense, no tienen ningún efecto sobre la continuación de la ofensiva y las operaciones aplastantes”, declaró el portavoz de las fuerzas armadas, Khatam Al Anbiya.
Amenaza a los medios
El magnate republicano dijo en redes sociales que Irán tiene tiempo hasta este martes a las 20 horas de Washington para realizar la apertura del estrecho de Ormuz, ya que en caso contrario Estados Unidos bombardeará centrales eléctricas y otras infraestructuras críticas iraníes. También amenazó con imponer represalias a los medios de comunicación que publicaron filtraciones sobre el operativo de rescate de un aviador militar en Irán del pasado fin de semana.
Precisamente Trump aseguró que su gobierno está buscando al funcionario que dio a conocer los detalles y dijo que exigirá a aquellos que publicaron la información que revelen sus fuentes o irán a la cárcel. “Vamos a encontrar quién fue, es seguridad nacional, y la persona que hizo la nota irá a la cárcel si no lo dice”, dijo el presidente de EE.UU. y acusó a los funcionarios que filtraron la información de haber complicado el operativo.
Washington rescató el fin de semana a dos pilotos de la Fuerza Aérea de territorio iraní después de que el caza en el que volaban fuera derribado por las fuerzas militares de ese país. El viernes por la tarde varios medios de comunicación, incluyendo el diario The Washington Post y el portal Axios, informaron, citando a funcionarios del gobierno anónimos, sobre el rescate de uno de los pilotos y que el segundo seguía desaparecido dentro de Irán.
El domingo Trump anunció que Washington consiguió rescatar al piloto que estaba perdido, en lo que calificó como una de las operaciones de búsqueda más osadas de la historia. Sus recientes declaraciones no constituyen la primera vez que él o su gobierno amenazan con consecuencias legales a medios por publicar información que fue previamente filtrada por funcionarios.
La mayor petroquímica iraní, bajo fuego
Mientras tanto, en el campo de batalla, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, afirmó que los cazas de sus tropas atacaron la mayor planta petroquímica de Irán, ubicada en Asaluyeh, en una operación que dejó fuera de servicio instalaciones clave del sector energético del país. En un video publicado por su oficina, Katz aseguró que la planta atacada representa aproximadamente el 50 por ciento de la producción petroquímica iraní y que, tras un ataque previo contra otra instalación la semana pasada, alrededor del 85 por ciento de las exportaciones petroquímicas del país persa quedaron inhabilitadas.
“Esto representa un duro golpe económico para el régimen iraní, con pérdidas de decenas de miles de millones de dólares”, sentenció el titular de Defensa de Israel. Medios iraníes confirmaron que las instalaciones petroquímicas de Pars Sur, que albergan las mayores reservas mundiales de gas natural, fueron alcanzadas por un ataque aéreo israelí-estadounidense. Los disparos impactaron en las empresas Mobin y Damavand, encargadas de suministrar electricidad, agua y oxígeno a las petroquímicas de la zona, informó la agencia Tasnim, que señaló que Pars Sur permanece operativa.
En su mensaje, Katz dijo que tanto él como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenaron continuar los ataques contra infraestructuras del gobierno iraní, y advirtió que las acciones contra Israel agravarán el daño económico y estratégico que sufre Irán hasta llegar al colapso de sus capacidades. Las autoridades de la República Islámica no ofrecen un balance oficial de muertos desde la primera semana de la ofensiva conjunta de Israel y EE.UU., cuando situó la cifra en 1.230. Sin embargo la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, ha reportado más de 3.400 fallecidos, entre ellos más de 1.500 civiles.
Ofensiva conjunta
En Israel, los rescatistas anunciaron haber recuperado los cadáveres de las cuatro personas desaparecidas entre los escombros de un edificio residencial en la ciudad de Haifa, en el norte de Israel, tras el impacto de un misil iraní el domingo. Los ataques de Irán y el grupo chiíta libanés Hezbolá ya se cobraron la vida de 22 israelíes, además de la de cuatro mujeres palestinas en Cisjordania.
Los rebeldes hutíes del Yemen anunciaron este lunes el lanzamiento de una operación conjunta con la Guardia Revolucionaria de Irán y Hezbolá contra varios objetivos militares y vitales en la localidad de Eilat, en el sur de Israel. Los Guardianes de la Revolución iraní afirmaron que un ataque israelí mató por la mañana a su jefe de inteligencia, el general Majid Jademi, y prometieron represalias en el marco de su operación “Venganza aplastante”.