El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arengó a los ciudadanos de Irán a que continúen con las protestas contra el régimen del ayatolá Alí Jamenei. Además, prometió que respaldará las acciones: «La ayuda está en camino».
«Estamos evaluando esto muy seriamente. El Ejército lo está examinando y estamos considerando opciones muy concretas», señaló Trump ante la prensa a bordo del Air Force One. El mandatario también advirtió que una respuesta violenta del régimen frente a las protestas podría derivar en represalias por parte de Washington.
Desde Teherán, el canciller Abás Araqchi respondió con dureza y afirmó que «Irán está preparado para una guerra y también listo para negociar». En tanto, la ONG Iran Human Rights denunció que la represión dejó al menos 648 muertos —nueve de ellos menores—, miles de heridos y cerca de 10.000 detenidos.
En paralelo, Trump afrontará esta semana una definición clave en la Corte Suprema de Estados Unidos. El máximo tribunal deberá resolver si el presidente se excedió al utilizar la ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para imponer aranceles de manera unilateral, una decisión con fuerte impacto político y económico para la Casa Blanca.