Cáncer es un término genérico para un grupo de más de 100 enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo. Otros términos utilizados son neoplasias y tumores malignos. Una de las características que define el cáncer es la generación rápida de células anormales que crecen más allá de sus límites normales y pueden invadir zonas adyacentes del organismo o diseminarse a otros órganos en un proceso que da lugar a la formación de las llamadas metástasis.
El cáncer representa un factor de peso cada vez mayor en la carga de morbilidad mundial. Hasta hace dos años, se reportaban 6 millones de nuevos casos y fallecían 4 millones a consecuencia de ellos.
Sin embargo, la OMS asegura que “alrededor del 40% de los cánceres podrían evitarse llevando adelante cinco simples acciones:
– evitar el consumo de cigarrillos y la exposición al humo de tabaco;
– limitar el consumo de alcohol;
– evitar la exposición excesiva al sol;
– mantener un peso saludable, a través de una dieta sana y hacer ejercicio regularmente; y
> Protegerse contra las infecciones que causan cáncer”.
Por su parte, Marcia Moreira, consultora en epidemiología de la OPS en Argentina, afirmó que “el tabaquismo es la principal causa evitable de cáncer en el mundo” y calculó que la tendencia crecerá si no se intensifican las actividades de control mundial del tabaquismo.
Para Moreira “muchos cánceres se pueden tratar si se detectan en etapa precancerosa y se tratan adecuadamente”, y destacó el examen de Papanicolau (PAP) como una herramienta eficaz para descubrir lesiones en el cuello del útero antes de que se conviertan en cáncer. Además, indicó que “muchos de los cánceres detectados en una fase temprana pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia”.
Según estimaciones de la OMS :
– El cáncer de pulmón, con 1,4 millón de defunciones, es el que más muertes genera, seguido por
– El de estómago (866 mil fallecimientos);
– Hígado (653 mil defunciones);
– Colon (677 mil fallecimientos), y
– Mama (548.999 muertes).
Ese año, 7,9 millones de personas murieron como consecuencia del cáncer. El 72 por ciento de esos fallecimientos se registraron en países de ingresos bajos y medianos, contrario a lo que se creía hasta hace poco, que indicaba que el cáncer atacaba más en los países desarrollados (actualmente en estos países es el responsable del 20% de las muertes, mientras que infecciones o problemas perinatales sólo inciden en un 7%).
La OMS adjudica el crecimiento de la tasa a cuatro factores: el incremento de la mortalidad por cáncer:
1) disminución de muertes por enfermedad cardiovascular en países desarrollados;
2) envejecimiento de las poblaciones -el cáncer es mas frecuente a mayor edad-;
3) aumento del consumo de tabaco en décadas recientes y
4) cambios en la dieta, con incremento de la obesidad y disminución de la actividad física.
En tanto, hombres y mujeres no se ven igualmente afectados por los diferentes tipos de cáncer. Mientras ellos padecen más frecuentemente cáncer de pulmón, estómago, hígado, colon-recto, esófago y próstata en ese orden; ellas son en mayor número víctimas de cáncer de mama, pulmón, estómago, colon-recto y cuello uterino.
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires explica que “el cáncer también impacta de la misma manera, si no mas, a la familia y los amigos, provocando disminución de los ingresos, aislamiento social, tensiones familiares y efectos adversos en la vida cotidiana”.
Este año, y bajo el lema “El cáncer también se puede prevenir”, en el Día Mundial contra el Cáncer se hará hincapié en la prevención de cánceres de origen infeccioso.
“Un quinto de los casos de cáncer a nivel mundial se debe a las infecciones crónicas, especialmente las causadas por los virus de la hepatitis (hígado), los virus del papiloma humano (cuello uterino), el Helicobacter pilori (estómago), los esquistosomas (vejiga), la Fasciola hepática (vía biliar), y el virus de la inmunodeficiencia humana (sarcoma de Kaposi y linfoma)”, relata la OMS/OPS.
Los especialistas explican además, que “el virus del papiloma humano (HPV), de transmisión sexual, puede multiplicar por 100 el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Mientras una infección crónica con el virus de la hepatitis B multiplica al menos por 40 el riesgo de desarrollar cáncer de hígado”.
Algunos cánceres, como el de cuello de útero, de hígado y de estómago, pueden ser prevenidos mediante intervenciones como exámenes médicos a tiempo, vacunas, antibióticos, un mejor saneamiento y aprendiendo estrategias de prevención sencillas.
