Rosario, martes 03 de marzo de 2026
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Rosario, martes 03 de marzo de 2026

Pyme papelera: producir en un mercado inundado de importados

“Hoy el 100% de los productos que hacemos está entrando importado, sobre todo desde China”, explica el propietario Marcos Musuruana y agrega: “Tenés un 30% de diferencia en precio y otro 30% en tecnología y calidad. Es un combo letal”
papelera, carpetas

La empresa produce íntegramente a nivel local y abastece a comercios mayoristas y minoristas de gran parte del país, principalmente desde la mitad del territorio nacional hacia el norte

Marcos Musuruana es dueño de una fábrica de artículos de librería y uso comercial ubicada en la ciudad de Santa Fe, dedicada a la producción de carpetas de papel y cartón, carpetas de telas plásticas, cartucheras y otros productos manufacturados a partir de papel, cartón y plásticos.

La fábrica abrió en 2003, en un contexto económico que favorecía la recuperación de la producción nacional y el desarrollo de micropymes industriales tras la crisis de 2001. El crecimiento fue sostenido durante más de 10 años. “En 2015 realmente nos terminamos de consolidar como fábrica y como proveedor de toda la zona”, recuerda. A partir de ese momento, los cambios en el modelo económico y la apertura de importaciones marcaron un punto de inflexión negativo para la actividad.

“Hoy el 100% de los productos que hacemos está entrando importado, sobre todo desde China”, explica Musuruana y agrega: “Tenés un 30% de diferencia en precio y otro 30% en tecnología y calidad. Es un combo letal”.

Otro aspecto central que destaca es la transformación de la cadena de comercialización. El esquema tradicional de fábrica–mayorista–minorista fue reemplazado por uno en el que los grandes mayoristas y comercios importan de manera directa. “Incluso hay comerciantes que viajan al exterior para producir artículos de manera personalizada afuera”, dice.

En términos de actividad, la empresa que lidera Musuruana funciona actualmente muy por debajo de su capacidad instalada. “Estamos al 30% de lo que podríamos hacer”, cuenta. Este retroceso implicó una fuerte pérdida de participación en el mercado: de ser uno de los principales proveedores del rubro, pasó a ocupar un lugar mucho más relegado en la oferta de los comercios mayoristas.

A diferencia de otros rubros, para Musuruana no es una alternativa viable convertirse en importador. “No tenemos la estructura ni el capital. Nosotros estamos hechos para producir, para formar trabajadores, tenemos un amor por la actividad y no queremos abandonarla”, explica.

A Musuruana este momento histórico le recuerda a otro. La fábrica que lidera en los noventa tenía otros dueños y quebró en el 2001 por la crisis y la apertura importadora. “La diferencia es que los productos importados no solo son más baratos, sino que también presentan altos niveles de calidad. Antes era barato y berreta, ahora hay productos importados de muy buena calidad”, sostiene. Frente a este escenario, la prioridad de la empresa es sostener la actividad y el empleo mientras evalúa posibles reconversiones productivas. “Hoy nuestra tarea es defender y cuidar la fuente de trabajo”, concluye.