La Escuela Normal Superior N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, volvió a recibir este jueves 16 de abril a sus alumnos. No fue un regreso cualquiera: la comunidad educativa todavía intenta asimilar el impacto del ataque armado del 30 de marzo, que terminó con la vida de un estudiante de 13 años y dejó varios heridos.
El regreso no tiene nada de tradicional. Las autoridades dispusieron charlas, asistencia psicológica y espacios de diálogo para estudiantes, docentes y familias. El objetivo es claro: abordar el impacto emocional del hecho, promover la expresión de sentimientos y acompañar a los chicos en el proceso de volver a la rutina escolar.
Equipos interdisciplinarios y especialistas trabajan en la escuela para garantizar un entorno seguro y de apoyo. La prioridad es que nadie se sienta solo en este momento tan difícil.
Modalidad flexible y regreso atravesado por el duelo
Mientras el edificio donde ocurrió el ataque sigue bajo peritajes, la escuela implementó una modalidad flexible. La idea es garantizar la continuidad pedagógica sin interferir en la investigación judicial.
La vuelta a clases está marcada por el duelo y la necesidad de contención. Desde el Ministerio de Educación de Santa Fe remarcaron que el objetivo es recuperar la normalidad de manera progresiva, respetando los tiempos de cada uno y priorizando el acompañamiento emocional.
Un ataque que marcó a toda la comunidad
El 30 de marzo, un estudiante de 15 años abrió fuego dentro del colegio y mató a un compañero de 13 años. Hubo varios heridos y la conmoción fue inmediata, no solo en San Cristóbal sino en todo el país. Las clases se suspendieron durante varios días mientras avanzaban las pericias.
La imagen de la bandera a media asta y el silencio en la puerta de la escuela reflejaron el dolor de una comunidad atravesada por la tragedia.