Rosario, domingo 03 de mayo de 2026
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Rosario, domingo 03 de mayo de 2026

La compra de bienes básicos con tarjetas creció del 39% al 57% en los últimos tres años

También aumentó el peso de los servicios dentro del consumo cotidiano, por encima de la inflación. Así lo destacó un informe elaborado por la Universidad de Buenos Aires con base en datos oficiales
morosidad en tarjetas

El Centro de Estudios para la Recuperación de la Argentina, que funciona en el ámbito de la Universidad de Buenos Aires, afirmó que la participación del financiamiento con tarjetas para consumos básicos en supermercados pasó del 39% en noviembre de 2023 al 57% en enero de este año. En tanto, el pago de servicios aumentó, mientras que la compra de bienes disminuyó. Desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, la morosidad de las familias con sus canales de financiamiento pasó del 2,5% al 12%.

Además, desde diciembre de 2023, cuando asumió la presidencia Javier Milei, hasta la actualidad, «la inflación acumulada en bienes fue cercana al 170% y en servicios alrededor del 362%, lo que indica que las familias destinan una mayor proporción de sus ingresos al pago de servicios, reduciendo el ingreso disponible para la compra de bienes», señala el Centro de Estudios RA.

El relevamiento sostiene que en diciembre de 2023 el consumo de bienes explicaba el 62% del gasto de los asalariados, mientras que en enero de 2026 se redujo al 58%. En cambio, la participación de servicios pasó del 38% al 42%.

La composición del gasto está disparando a su vez el crédito a través de tarjetas o préstamos para seguir comprando los bienes que se consumían antes, lo que a su vez explica el incremento en la morosidad de las familias.

“Esta dinámica podría explicar, en parte, el crecimiento del crédito al consumo, que se incrementó un 57% en términos acumulados desde el inicio de la gestión”, sostuvo el informe de la UBA.

La investigación sostiene que “si bien el uso de tarjetas de crédito es cada vez más extendido, no se trata de un fenómeno atribuible únicamente a una mayor educación financiera o a promociones comerciales —que ya existían previamente—, sino a factores más estructurales” como la necesidad de financiar consumos cotidianos.

“Actualmente, los niveles de morosidad de los hogares se ubican por encima de los registrados desde 2009, incluyendo el período de pandemia”, señala el trabajo.

Fuente: Data Clave