En las redes sociales, Norma López se define como «periodista de risa fácil». Pero cuando habla de peronismo, el gesto se endurece: «No se trata de lavarse la cara para que nos voten; se trata de volver a creer en lo que somos». En diálogo con el stream Política de El Ciudadano, la actual vicepresidenta del Concejo también habló sobre un tema que la obsesiona, el sobreendeudamiento de las familias: «El mayor endeudamiento hoy es para llenar la heladera, comprar medicamentos o pagar el alquiler. Tres cosas que antes estaban solucionadas». Tampoco ahorró críticas hacia Javier Milei, al que definió como «un facho que destruye todo, persigue y hostiga».
La referente de Comunidad no llegó al tema del sobreendeudamiento de las familias por un informe técnico. Llegó, según cuenta, escuchando y caminando: «Acompañando comedores en Rosario, escuchando a compañeras -sobre todo mujeres– que ya no solo decían que la guita no alcanza, sino que empezaron a hablar de deudas».
«En enero nos dimos cuenta que ya no era un problema privado, ya no era un problema de una persona. Eran problemas de familias enteras. Varios integrantes de una misma familia estaban endeudados», resumió. Pero el disparador definitivo fue cruzar esa escucha territorial con los primeros datos del Banco Central de la República Argentina a fines de enero. A partir de ahí, su equipo empezó a mixturar lo que recogían en el territorio con datos duros. Y apareció una cifra: 900.000 asignaciones familiares menos en el país. «Eso es el beneficio que cobran los pibes y pibas de trabajadores en blanco registrados. O sea, la pérdida de trabajo es absoluta», explicó.
Y reveló algunas otras consecuencias medibles, como por ejemplo el aumento de consultas en el Observatorio de Violencias Mercedes Pagnutti, por problemas para cobrar la cuota alimentaria. «La mayoría de los arreglos extrajudiciales se hacían con billeteras virtuales. Cada pasito que dábamos, el endeudamiento era mayor», explicó.
«El gobierno de Milei no se corre un ápice de todas las políticas de crueldad y ajuste. Te roba y además te dice que te invita a comer con lo que te roba. Te saquea con los recursos y hace que la gente no llegue a fin de mes», explicó. Y enumeró cómo se manifiesta ese «no llegar a fin de mes»: créditos personales en el banco, tarjetas de crédito usadas para comprar alimentos en supermercados o farmacias, jubilados endeudados y monotributistas que ya no son clase media, entre otras consecuencias.
«Si vos vivís en un barrio popular, vas al prestamista. ‘Che, necesito algo de guita’. Siempre quedás a expensas de la mafia, porque los prestamistas en los barrios son tan irregulares que muchísimos son los que financian a los narcos y al juego clandestino».
«El mayor endeudamiento en nuestro país hoy es para llenar la heladera, para comprar comida, para comprar medicamentos o para el pago del alquiler. Tres cuestiones que antes estaban solucionadas, aunque llegaras justo a fin de mes. Hoy no», argumentó.
Las propuestas
El miércoles pasado, Norma López presentó cuatro proyectos en la Comisión de Defensa del Consumidor de la Cámara de Diputados de la Nación: un plan de desendeudamiento con un rol específico para la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor; educación financiera en cada distrito municipal; unificación de créditos, con un rol activo de la banca pública; y fortalecimiento de políticas de cuidado, porque «de cada 10 hogares con una sola persona al frente, 9 están a cargo de mujeres y tenemos que priorizarlos».
Todo eso, advierte, choca contra un gobierno nacional que «no escucha». Por eso insiste en la necesidad de una ley nacional de segunda oportunidad para deudores, como las que existen en España, Colombia y Brasil. «Acá no estamos diciendo que la gente no quiere pagar. Todo lo contrario: quiere pagar y no puede. Y quiere llegar a fin de mes, comer un poco mejor, estar un poco más tranquila, no saber que debe y que además no le alcanza para comer», aclaró.
«Si nosotros no avanzamos y no hacemos un frente común, el pueblo va a estar cada vez más ahogado, más asfixiado», explicó sobre su propuesta a legisladores.
La carrera al 2027
«No puede ser que hoy, porque Milei diga que la justicia social es un verso, el peronismo esté callado. No puede ser, porque Milei no tiene razón. Está destruyendo todo, persigue, hostiga, es un facho», resumió sobre la situación actual.
Y agregó: «Hay muchos compañeros y compañeras con este temor a ser cuestionados o hostigados por ser peronistas… hay que volver a revisar esto. Nosotros tenemos un ideario. Nunca jamás pensar que si nos lavamos un poco, quizás nos vayan a votar o acompañar. Cada propuesta política tiene su identidad. Nosotros tenemos la nuestra».
Y profundizó: «No se trata de lavarse la cara para que nos voten. Se trata de volver a creer en lo que somos. Porque cuando elegimos una historia, elegimos también una forma de vida. Y eso es el peronismo. Sin el otro, sin la otra, no sirve hacer política».
Norma López sabe que el escenario electoral es complejo y por eso cree que este año es clave: «Antes del 2027 está el 2026. El peronismo necesita, es casi una obligación, terminar de consolidar un espacio de unidad en este 2026. No significa que pensemos todos igual. No significa eliminar las internas, porque eso habilita el pensamiento crítico. Pero si seguimos segmentándonos, desgranándonos, y sobre todo si pensamos que no nos parecemos a lo que tenemos que representar -que es el pueblo trabajador y la base del peronismo-, nos estamos equivocando».
También fue crítica de la conducción partidaria provincial: «Yo veo auspicioso que empezamos a hablar todos y todas, entre todas las tribus. Pero el Partido Justicialista de la provincia de Santa Fe está totalmente ajeno a lo que le está pasando a la gente. Y esto No se resuelve de la noche a la mañana hablando entre tribus en una habitación cerrada. Se resuelve en la calle, hablando entre todos, bancándonos las cosas que las y los afiliados quieren, que no siempre coincide con lo que piensa la estructura».
Sobre una posible alianza entre los libertarios y Unidos, afirmó: «Es muy factible. Yo los veo muy parecidos. Hace pocos días defendimos la Universidad pública en la calle. Se cuestionaba a Milei. Pero después, la línea de Unidos -Pullaro, Javkin- se sienta a darle quórum y habilitarle el tratamiento de leyes a Milei. Es probable que se unan. De hecho, es posible. Porque tienen afinidad».
«Los acuerdos y las ampliaciones no son para generar sobre el pueblo recorte y ajuste. Eso es lo que yo le cuestiono a Unidos. Nosotros, como uno de los espacios de construcción nacional y popular, tenemos que mejorar nuestra relación, unirnos y seguir adelante con las banderas históricas: participación, organización, comunidad. Y ahí armar las mejores propuestas», finalizó.