El adolescente de 17 años señalado como el autor material del homicidio del playero Bruno Bussanich, cometido en marzo de 2024 en el marco de una serie de ataques terroristas que conmocionaron a Rosario, volvió a ser demorado por la Policía en las últimas horas. Se trata de la segunda vez en pocos meses que las fuerzas de seguridad lo detectan en la calle, a pesar de las medidas de resguardo y acompañamiento que se habían dispuesto tras el crimen, cuando el joven tenía 15 años y era legalmente inimputable.
Liberaron a los dos demorados por el crimen del playero en Rosario
Según confirmaron fuentes oficiales, la última intervención policial se registró este fin de semana, alrededor de las 5.30 de la madrugada, en la intersección de Colastiné y Blomberg, en la zona norte de la ciudad y cerca del acceso a la autopista a Santa Fe. En un control de rutina, los efectivos identificaron al adolescente —cuyas iniciales son M.D.G.— mientras circulaba junto a un hombre mayor de edad que portaba un arma de fuego.
Un historial de reincidencia en la calle
La detención encendió alarmas en el Ministerio de Seguridad, ya que no es el primer roce del joven con la ley tras el crimen que conmocionó al país. De acuerdo con los registros judiciales:
-
Marzo de 2024: Con 15 años, ejecutó a sangre fría a Bruno Bussanich (25) en la estación de servicio Puma de Mendoza al 7600. Al ser menor no punible, la Justicia santafesina dispuso medidas de resguardo fuera de la provincia.
-
Noviembre de 2025: Fue interceptado en Rosario con 16 dosis de estupefacientes fraccionadas para la venta. Tras la intervención de la Justicia de Menores, recuperó la libertad.
-
Mayo de 2026: Nuevamente demorado en la zona norte de la ciudad junto a un adulto armado.
El contexto: El crimen de Bussanich formó parte de una saga de ataques contra trabajadores (colectiveros y taxistas) que paralizó a Rosario a principios de 2024, perpetrados con el fin de emitir mensajes mafiosos hacia el gobierno provincial en el marco de las restricciones carcelarias a los líderes de bandas narco.
Debido a su edad actual (17 años), la situación procesal de M.D.G. vuelve a quedar bajo la órbita de la Justicia de Menores, que deberá resolver el futuro inmediato del adolescente y evaluar la efectividad de los dispositivos de control y asistencia que, hasta el momento, no impidieron su regreso al circuito delictivo local.