La Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, dependiente del Ministerio de Cultura de Santa Fe, presentará este jueves un nuevo concierto de la Temporada 2026 en el Teatro El Círculo (Laprida y Mendoza). La formación, dirigida por el maestro Javier Mas, subirá a escena desde las 20 y si bien las entradas son gratuitas, deberán retirarse desde este martes en la boletería del teatro.
En el marco del bicentenario del fallecimiento de Carl Maria von Weber, la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario presentará obras de Wagner, Schumann y von Weber, entre ellas interpretará el Concierto en La menor para violonchelo de Robert Schumann, con la participación del violonchelista argentino Esdras Campos. Asimismo, se ejecutará una selección de números de la ópera El cazador furtivo de Carl M. von Weber, con la participación de Andrés Novero (tenor), Josefina Salarano (soprano) y Nicolás Terzaghi (actor). Completan el programa los preludios al primer y tercer acto de Lohengrin, de Richard Wagner.

En relación al programa elegido para este concierto, Javier Mas expresó: “La Orquesta presenta un programa de singular valor artístico e histórico, dedicado íntegramente al genio musical de la tradición germánica. Tres compositores que definieron el espíritu romántico alemán —Richard Wagner, Robert Schumann y Carl Maria von Weber— serán los protagonistas de un concierto que convoca lo mejor del repertorio sinfónico y lírico europeo del siglo XIX. El concierto adquiere una dimensión conmemorativa especial al celebrarse en el marco del 200° aniversario del fallecimiento de von Weber (1786–1826), figura fundacional del romanticismo musical que abrió el camino a la gran ópera alemana del siglo XIX y cuya influencia fue determinante para Wagner, Schumann y toda la generación que los siguió”.
Y concluyó: “Los tres compositores del programa no son figuras aisladas sino eslabones de una misma cadena generacional. Weber abre el camino del romanticismo alemán; Schumann lleva ese impulso al terreno más íntimo del piano y la canción antes de volcar su mirada hacia la orquesta; Wagner, que lloró ante el féretro de Weber en Londres y repatrió sus restos a Dresde, retoma esa antorcha y la lleva a su máxima expresión. Escucharlos juntos en una misma noche es asistir a un diálogo a través del tiempo, a la cristalización de un ideal estético que transformó la historia de la música occidental”.