Rosario, martes 19 de mayo de 2026
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Rosario, martes 19 de mayo de 2026

¿Los perros sonríen cuando están felices?

Especialistas explican que esa expresión no equivale necesariamente a que los perros están contentos, ya que la usan en distintos contextos
¿Los perros sonríen cuando están felices?

La sonrisa de los perros, esa expresión con los labios retraídos y la boca abierta que vemos muy a menudo en nuestras mascotas, no siempre coincide con un estado de felicidad.

Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, un estudio reciente publicado en la revista Popular Science advierte que dicha expresión no equivale necesariamente a estar contentos, ya que los perros la usan en distintos contextos.

Anne Burrows, anatomista de la Universidad de Duquesne, en Estados Unidos, evaluó la anatomía comparada de la expresión facial en perros y lobos. La especialista explica que, debido a que los músculos faciales de los perros son en su mayoría de contracción rápida, estos pueden producir los movimientos fugaces que asociamos con la expresión espontánea.

“Cuanto más rápidos sean tus músculos, más genuina será la expresión facial”, explica Burrows en la publicación. En el caso de los lobos, estos tienen más músculos faciales de contracción lenta, los cuales están mejor adaptados para mantener los labios en un contorno firme al aullar que para realizar expresiones faciales rápidas.

En ese sentido, los perros no son simplemente lobos más amigables; sus rostros evolucionaron de manera diferente.

La científica señaló que los perros cuyos rostros se movían más rápidamente eran más fáciles de interpretar y que, durante decenas de miles de años, esos fueron los perros que los humanos mantuvieron cerca.

La “sonrisa” de un perro no siempre es una sonrisa

La sonrisa humana es, de por sí, un comportamiento extraño, y no siempre de carácter alegre, indica Karen Jesch, estudiante de doctorado en el Centro de Cognición Canina del Boston College.

Un perro puede retraer los labios formando una expresión que parece una sonrisa, pero en realidad esa expresión podría indicar que está incómodo, no contento. Sin embargo, una boca relajada, ligeramente abierta, suele indicar que el perro está tranquilo. Pero los humanos tendemos a interpretar ambas expresiones como una sonrisa.

Proyectar nuestros sentimientos en los animales

En ese sentido, las investigaciones demuestran que los humanos no somos tan buenos interpretando las expresiones faciales de los perros como creemos, afirma Jesch. Parte de ello se debe al antropomorfismo, la tendencia a proyectar nuestros propios sentimientos en los animales.

“Queremos dar por sentado que los perros nos quieren y son felices. Así que vemos a un perro corriendo con otros perros y pensamos: ‘Si yo fuera él, sería feliz. Por lo tanto, debe estar sonriendo’”. Y eso muchas veces puede perjudicar al perro cuando en realidad no la está pasando bien.

La importancia del contexto

Los especialistas aseguran que el contexto importa. «Un perro que parece sonreír, acurrucado en el sofá junto a tí, probablemente esté contento», explica Burrows. La misma expresión en un ambiente ruidoso y caótico, acompañada de la cola entre las patas, podría significar que el perro quiere irse.

Prestar atención a las orejas

Como sabemos, los perros no se comunican solo con la cara. Burrows señala que también dependen mucho de sus orejas. Las orejas relajadas suelen indicar que el perro es dócil, mientras que las orejas pegadas a la cabeza suelen indicar miedo o estrés.

¿Un perro sonriente es feliz?

En conclusión, la boca abierta y relajada, ojos suaves, un cuerpo suelto y el meneo de la cola en un entorno tranquilo probablemente significan que el perro la está pasando bien. La misma sonrisa mostrando los dientes en un momento de tensión, con el cuerpo rígido y las orejas pegadas a la cabeza, es algo distinto y merece atención.