El presidente Javier Milei llegó al Monumento a la Bandera este sábado con su clásica carpetita bajo el brazo en la que tenía su discurso para el acto de la fecha patria. La lectura le llevó apenas unos 15 minutos, no incluyó alusiones provocadoras, y menos anuncios. Centró sus palabras en la figura de Manuel Belgrano, prócer al que intentó vincular con la prédica inflacionaria que es central en el Gobierno libertario, y enseguida partió de Rosario como había llegado: en helicóptero. Sin contacto con la prensa ni declaraciones fuera de las que tenía escritas. Dejó, eso sí, las fotos de su persistente respaldo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito.

Milei centró sus palabras en la figura del prócer. Y se adjudicó un parentezco con ellas. Fue «el gran promotor de las ideas de libertad política y económica en los orígenes de nuestra Nación», lo describió.
El presidente hizo un alto y sonrió ante unas tenues manifestaciones de apoyo de unos pocos seguidores que se concentraron en el Parque de la Bandera. Unos repetidos cánticos de «Milei, querido, el pueblo está contigo». Los agradeció, pero dijo que iba a centrarse en la figura del creador de la Bandera. Y en ese tren, en varios párrafos del discurso lo vinculó a la ortodoxia económica que él pregona hoy bajo el sello libertario.
Belgrano, dijo en su interpretación del abogado y militar, fue también un economista «precursor de una crítica sistemática al mercantilismo y al monopolio brindado desde el Estado». Agregó que había leído y difundido a Adam Smith, a los fisiócratas. Por esas y otras cosas, juzgó, Belgano «puede ser considerado el primer intelectual liberal económico argentino».
Y fue por más: para el presidente, el también congresista en Tucumán en 1816 entendió la generación de riqueza como fruto de «la libertad económica, la propiedad y la iniciativa privada». Y, sumó, consideró al «mérito» como impulsor del «desarrollo económico y personal».
Discurso del Presidente Javier Milei en el acto oficial por el Día de la Bandera 2026 en Rosario. pic.twitter.com/pmMl0WCGLi
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) June 20, 2026
«Basicamente», forzó el presidente fuera de su lectura del discurso, Belgrano «hablaba de la naturaleza monetaria de la inflación». Y agregó, en el mismo tono apropatorio del pensamiento del prócer, con sonrisa irónica y flanqueado por dos granaderos: «Y pensar que todavía se siguen discutiendo algunas cosas como estas».

Ya sobre el final, y con algunos trastabilleos en la lectura, el presidente repitió frases con la palabra libertad y arengó por último con un «que las fuerzas del cielo nos acompañen» y un «Viva la Patria».
Después de eso, partió enseguida hacia el helipuerto de Prefectura, cerca del Monumento y sin contacto con los medios, para regresar a Buenos Aires. En el lugar sí permaneció la vicepresidenta Victoria Villarruel, desplazada del protovcolo de la Casa Rosada pero que tuvo su protagonismo en la jura a la bandera posteior a los discursos. Junto al gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin.

