Uno en Plaza Pringles y otro en Plaza San Martín. Fuera de los tres cordones de seguridad que contempló el fuerte operativo para blindar la zona del Monumento a la Bandera durante el acto oficial de este 20 de junio, en Rosario hubo dos concentraciones para explicitar el rechazo a la visita del presidente Javier Milei y las políticas implementadas por la primera plana de su Gobierno. Sindicatos, organizaciones sociales y espacios de izquierda desafiaron la intención de invisibilizar el descontento con la Casa Rosada y expusieron las críticas a las medias económicas libertarias y las consecuencias de las mismas para una amplia mayoría de argentinos.
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En la Pringles

El céntrico espacio de Córdoba y Paraguay fue el lugar elegido por los gremios del transporte contenidos en la CATT Rosario junto a organizaciones sociales, de pequeñas empresas y comercios que conforman la Multisectorial Rosario. En su caso, agregaron la declaración de «persona no grata» en la ciudad para el fundador de La Libertad Avanza.
La presencia del mandatario, dijeron en los discursos, «en esta fecha histórica constituye una profunda contradicción con los valores que representa nuestra bandera».
Frente a un camión con plataforma a modo de escenario, gran cantidad de trabajadores, jubilados y vecinos colmaron la Pringles para adherir. «Es el día en que recordamos a uno de los hombres más importantes de nuestra historia, un patriota que luchó por la independencia política, económica y cultural de nuestra Nación. Belgrano comprendía que la libertad de un pueblo no podía construirse sobre la dependencia de intereses extranjeros, ni sobre la pobreza de sus trabajadores, ni sobre la entrega de sus recursos estratégicos», señala la declaración del acto, leída por los organizadores.
En sentido contrario a al apropiación del prócer que buscó Milei en su corto discurso del Monumento, los manifestantes de la plaza céntrica enfatizaron que «Belgrano defendió la educación pública, el desarrollo de la producción nacional, el fortalecimiento de las economías regionales y la construcción de una patria soberana». Lo que, marcaron, es lo opuesto a lo que ejecuta el Gobierno nacional.
«Hoy asistimos a un proceso exactamente inverso. Vemos cómo se debilita la industria nacional, cómo se destruyen miles de puestos de trabajo, cómo cierran pequeñas y medianas empresas y cómo se promueve la extranjerización de sectores estratégicos de nuestra economía», insistieron. Mencionaron «la entrega de recursos naturales fundamentales para el futuro» del país como el petróleo, el gas, el litio, los minerales estratégicos, el agua dulce y las riquezas energéticas. Y el avance «sobre derechos conquistados durante décadas de lucha de los trabajadores argentinos». Lo último, con especial mención a la reforma laboral vigente.
El titular de la seccional local de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), Edgardo Arrieta. agregó: «Este señor no usa escarapela, ha besado la bandera israelí, la bandera de Estados Unidos, creo que está más preocupado por el 4 de julio (día de la independencia de Estados Unidos) que por el 20 de junio».
De ese acto participaron referentes gremiales nacionales como Mariano Moreno (Secretario General de Sindicato de Patrones a nivel nacional) y Mariano Vilar (Secretario General nacional de Conductores Navales). También estuvieron el diputado nacional Diego Giuliano, el diputado provincial Carlos del Frade, el referente del Movimiento Evita en Santa Fe Eduardo Toniolli y la concejala Norma López, entre otros.
La Izquierda marchó desde frente a la sede de Gobernación pero Gendarmería le cortó el paso

La izquierda organizó, por su parte, una concentración con varios sindicatos en la plaza Pringles. Y desde allí movilizó hasta la plaza 25 de Mayo, pero allí uno de los cordones de seguridad, a cargo de Gendarmería impidió el acceso.
«Nos movilizamos hasta la plaza los que no le dimos tregua en las calles a este gobierno en estos tres años, a diferencia de la CGT que fue cómplice y dejó pasar la reforma laboral anti obrera. Milei atraviesa una enorme crisis política y al contrario de lo que nos quieren hacer creer, está débil. Vino a Rosario con su gabinete de corruptos a días de entregar el Paraná. Acá lo recibieron los ajustadores locales de Pullaro y Javkin», señaló Franco Casasola, referente del PTS en el Frente de Izquierda, el partido de Myriam Bregman.
«No alcanza con discursos confrontativos. El peronismo viene de votarle los jueces a Milei mientras nos dicen que hay que esperar hasta el año que viene. La pelea es ahora. Hay que organizar un plan de lucha con un paro general para enfrentar al gobierno y derrotar sus planes económicos», agregó Octavio Crivaro referente también del PTS.