La Justicia de Puerto Madryn, Chubut, dictó ocho meses de prisión efectiva para un ladrón tras comprobarse su autoría en una seguidilla de hurtos, amenazas agravadas contra sus vecinos y daños a una propiedad.
Gracias al registro de las cámaras de seguridad y las denuncias de comerciantes y vecinos, Omar Arístides Cárcano, de 40 años, fue condenado esta semana por hechos delictivos cometidos en comercios de esa ciudad, tal como informó el Ministerio Público Fiscal.
El llamativo objeto que robó
La investigación logró reconstruir paso a paso el particular botín que Cárcano solía llevarse de los locales céntricos.
Entre los elementos que robó en reiteradas ocasiones, se hallaron desde chocolates, latas de atún y escabeches, hasta anteojos y bebidas alcohólicas.
Pero hubo un objeto muy llamativo que se llevó toda la atención: un par de pantuflas del «Sapo Pepe».
Afortunadamente, la Policía logró recuperar la mercadería sustraída de una farmacia y una zapatería del centro de la ciudad gracias a las cámaras de seguridad y el aporte de los comerciantes damnificados.
Cómo fue la decisión de la condena
La simultaneidad de hurtos, amenazas y daño hizo que el caso no quedara reducido a una seguidilla de sustracciones llamativas. En la audiencia se discutió una conducta que, según la acusación, afectó tanto a comercios como a vecinos, por eso, la respuesta penal terminó juntando hechos de distinta naturaleza bajo una misma sentencia de prisión efectiva.
Esa decisión explica por qué el proceso tuvo un alcance mayor al que podría tener el hurto de los productos mencionados, incluidas las polémicas pantuflas infantiles.
La pena de ocho meses será de efectivo cumplimiento, ya que los antecedentes del delincuente fueron considerados para que la condena se cumpla en un establecimiento carcelario.